No puedo ser ajeno a lo que está sucediendo entre nuestros países vecinos de Colombia, Ecuador y (¡Qué novedad!) Venezuela.
Es alucinante todo lo que ha pasado en estos últimos días. El operativo de las Fuerzas Militares colombianas en tierra ecuatoriana (frontera con Colombia) con el saldo de al menos 18 militantes de las FARC muertos, entre ellos Raúl Reyes, el vocero y segundo hombre de este grupo terrorista; el pedido ecuatoriano a Colombia para que emita una disculpa; el entrometimiento clásico de Chávez, expulsando a todos los diplomáticos colombianos en su país y cerrando la embajada y consulado en Bogotá, hasta enviando tropas a la frontera; luego Correa, el Presidente de Ecuador, en una coincidencia para la suspicacia, haciendo lo mismo que Chávez; y Uribe, Presidente de Colombia, queriendo ser diplomático, como si fuese de lo más normal magullar la soberanía de otro país.
Y eso no es todo. Ecuador clama que debido al operativo colombiano no pudieron rescatar a 12 rehenes como lo tenían planeado. Y ha emprendido toda una gira por distintos países Latinoamericanos en busca de apoyo. Chávez ha ido más allá y se ha adelantado a avizorar una guerra.
Pero aquí viene la mejor parte: Óscar Naranjo, jefe de la policía colombiana, ha hecho saber que existirían ciertas pruebas (aún no de dominio público) que vinculan a los Gobiernos de Ecuador y Venezuela con las FARC (¡Qué verguenza!). Así lo demostrarían distintos documentos encontrados en la laptop de Reyes. En el primer caso, un supuesta alianza oficial; en el segundo, apoyo económico. Y para ponerle la cereza al pastel, Venezuela ha acuasado a Naranjo de tener nexos con el narcotráfico.
Qué complicada situación. Considero que aquí los tres están haciendo las cosas mal: que Colombia haya invadido territorio soberano ecuatoriano es inaceptable (aunque pensándolo bien, y leyendo a Susan Abad, corresponsal de El Comercio en Colombia, "una mínima reflexión lógica nos indica que si un asesino se mete en tu casa y tu vecino acude a salvarte y no te pide permiso para entrar, deberías estar agradecido". Para la reflexión.) Por otro lado, la reacción ecuatoriana me parece exagerada, pero sobretodo sospechosa: explotan contra Colombia justo después de Chávez (tomando en cuenta que no parecía tan ofuscado Correa en un principio). Y lo de Venezuela no tiene comentarios: Chávez parece estar creando una cortina de humo frente a la escasez de alimentos que afronta su país y su poca popularidad.
Yo quiero agregar algo más, en forma de apreciación personal. Estoy seguro de que en los medios debe correr esta sospecha, pero está bien que no lo digan si no es nada seguro: ¿Acaso las fuertes reacciones tanto de Chávez como de Correa remiten a un inesperado conocimiento de que Colombia tenía en sus manos evidencia de ciertas conexiones entre sus gobiernos y las FARC y que iban a publicarlo? Porque, para ser sincero, la inmediata gira latinoamericana de Correa no parece realmente responder a la razón de los 12 rehenes que no pudieron ser rescatados. Y que Hugo Chávez haya reaccionado como lo hizo tan apresuradamente parece extraño. Algo huele mal aquí.
Por último, este problema se amplifica cuando tiene que entrar a tallar las posiciones de los demás países.Y no hay que olvidar que Perú ha tenido un enfrentamiento con Ecuador hace diez años, que Chile está próximo a firmar una alianza diplomática, económica y militar con Ecuador, que Perú tiene el problema del diferendo marítimo con el país vecino del sur, que Alan García ha criticado duramente la postura de Chávez y todos sabemos que a éste último no le gusta nada que se opongan a él sobre todo en esta región, y así más.
Pero tampoco esperemos lo peor: una guerra es poco probable. Entre estos países existen interes económicos que difícilmente pueden dejar de lado. Mejor es pensar como Alan, acertadísimo esta vez, que propuso solucionar el conflicto en la OEA, abiertos al diálogo, como seres humanos. Bien por eso.
*Sin más, me despido. En algunas horas más (espero) regreso con noticias más introspectivas. Como para no dejar de lado la historia circular.
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jueves, marzo 06, 2008
lunes, noviembre 13, 2006
El polvo cuando reina la nada. (Sobre Castañeda Losio y sus votantes)
¿Por qué brindamos por la embriaguez del caos de Lima cuando sólo el polvo inunda la nada?
"No es lo mismo comerte la mierda que te sirven, que decir: ¡Por favor, denme más mierda!"
Xavier Velasco
(Diablo Guardián)
Curioso escuchar a la gente reclamar por la situación política del país, por los políticos que nos gobiernan, por la ineficacia de sus gestiones, por el circo que escenifican con sus actos, comentarios, berrinches y pataletas.
"No es lo mismo comerte la mierda que te sirven, que decir: ¡Por favor, denme más mierda!"
Xavier Velasco
(Diablo Guardián)
Curioso escuchar a la gente reclamar por la situación política del país, por los políticos que nos gobiernan, por la ineficacia de sus gestiones, por el circo que escenifican con sus actos, comentarios, berrinches y pataletas.
Todos hablan. Todo es una sinfonía de amargas voces, de ásperas críticas.
Las peores melodías de la historia.
Las canciones que siempre terminan perdiéndose por el tobogán del olvido.
El polvo cuando reina la nada.
Así califico al sinnúmero de ¿opiniones? que emite la gente del montón. Aquella que en el fondo sabe que no tiene ni la menor idea de lo que está hablando. Esa gente cuyos argumentos nunca encuentran bases sólidas. Que parten de premisas sin análisis alguno. Cuyas conclusiones brillan por su gravedad cero.
Me pregunto: ¿Y quienes eligen a esos políticos? Y ¿cuántos velan por el cumplimiento de sus promesas?
Dicen que están hartos de los políticos de siempre, pero siguen marcando los mismos rostros en cada cédula que avistan sus ojos.
¿Qué está pasando con los peruanos?
¿Qué ha pasado siempre con nosotros?
Acostumbrados a conocer puros políticos corruptos, cuando encontramos a uno que no lo es, inmediatamente ensordecemos los medios con palmas, bombos y platillos.
Pensémoslo bien: ¿Esto basta? ¿Basta que un alcalde permanezca en silencio, no haga escándalos y no realize obras aberrantes para catalogarlo como "un buen alcalde", "el mejor alcade de Lima de todos los tiempos" e, inclusive, para otros ingenuamente optimistas, prediciendo el holocausto "el próximo presidente del Perú"?
"Judgme for what i've done, but not for who I am", versa una canción de NOFX (Don't call me white - Punk in drublic). ¿Qué ha hecho Castañeda Losio para merece el apelativo de "muy buen alcalde"? ¿Por qué se le realza por lo que, a diferencia de la mayoría, no hizo?
Se habla sólo de lo que no hizo y que estuvo bien que no lo hiciera.
Pero, ¿y lo demás?
NO mejoró el caos del tránsito vehicular limeño.
A pesar de que, al respecto, existe un proyecto deleitable, responsale y viable, el Sr. Castañeda Losio prefiere sus obras-migajas que tira ala suerte de cada quien, o de nadie.
NO hizo a Lima más segura.
NO hizo a nuestra ciudad menos contaminada
Sólo silencio y migajas. Y de paso, parquecitos para contentar a unos, y obras de lujo sin necedidad alguna para otros, en detrimento de las mayorías.
ENTONCES, si no mejoró aquellos problemas que lamisma gente identifica como los más serios y urgentes de Lima, ¿por qué la gente votará nuevamente por él?
¿En qué momento el silencio, la inacción frente a los problemas más importantes y la realización de obras aisladas y no integradas, o triviales se convirtieron en la propaganda más exitosa para una re-elección?
Y no tiene ni la decencia para presentarse acordado por todos los demás candidatos. prefiere el monólogo en otro canal y que todos se arrodillen y le besen los pies cuando intenta imponer sus condiciones: su fecha y hora de un nuevo debate. Felizmente hubo al menos una persona que supo conservar su integridad, decencia y honor, y negarse frente a semejante descaro. Mis respetos, Humberto Lay.
ENTONCES, ¿Por qué votar por semejante pedante?
¿Y quiénes están detrás de él?
¡Oh sorpresa! La ultraderecha sigue en pie. Aquella que se pronuncia a favor de la ley contra las ONG para callar a esos rebeldes que defienden su salud y sus vidas, para seguir enriqueciéndose con el dinero de las mineras (las cuales de por sí no son para nada malas, valga la aclaración). ¿A costa de qué se enriquecen?
Claro, aquellos que gobiernan sólo para ellos.
La gente vota sin saber un comino de lo que ofrece cada uno.
"La gente es ignorante" dicen unos. Pero éstos son aun más ignorantes.
La clase alta brilla por su vergonzoso comprmiso social.
La clase baja vota por quien le ofrece un cambio radical. Comprensible: nunca nadie les termina dando algo bueno, y si no saben medir las consecuencias y desenlaces de aquello que se les ofrece es porque el Estado (siempre de la mano con los grupos de poder) nunca les dió herramienta alguna para poder discernir con mayor criterio. (basta revisar la historia de la política peruana en el poder)
La clase media es la más pintoresca. Se reparte a ambos bandos, o se identifica o con los de arriba o con los de abajo. Siempre según les convenga. ¡Qué patético!
¿Por qué otra vez Castañeda Losio?
¿Por qué no nos atrevemos a un verdadero cambio?
¿Por qué brindamos por la embriaguez del caos de Lima cuando sólo el polvo inunda la nada?
"No es lo mismo comerte la mierda que te sirven, que pedir: ¡Por favor, denme más mierda!"
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