La cosa, entonces, es así.
sábado, junio 13, 2009
A mí me gustan todas
La cosa, entonces, es así.
lunes, marzo 02, 2009
El viejo truco de la infidelidad
En estas semanas la vida me ha contado dos historias muy distintas. A ver qué opinan.
El viejo truco de la infidelid
adOrdenando los cajones de su cuarto, J se dio con una sorpresa. Encontró una carta con su nombre encima. No la había visto antes. La abrió y el tiempo y el espacio pasaron a ser simple ficción. Se recostó sobre su cama y miró a través de la ventana. Puro lugar común, pero así fue como sucedió.
miércoles, enero 28, 2009
El negocio del amor (o business son business)
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sábado, octubre 25, 2008
No hay churra sin fea
Clásico. Las chicas se mueren de la envidia, de los celos, si la nueva chica del ex novio es churra. Verdad irrefutable, sean sinceras. Si la dejaron por ella, pero aun. Las resentidas la tildarán de “hueca”, “pituquita” o “perra”. Envidia pura. Por eso, mejor que sea fea, o más fea que ella, para así cantar victoria. Sí, mamita, VICTORIA. Puedes deletrearlo: V-I-C-T-O-R-I-A. Ahí sí, felices.2. Mi buena amiga Shey
Shey, te fuiste ya hace varios abriles. Alguna vez volviste y te fuiste nuevamente. Me hace recordar a tus historias amorosas. La pequeña cenicienta esperando que su príncipe la enc
uentre y se de cuenta de que ella es la indicada. Una fábula que no termina siendo más que eso. Por eso te diré algo, my latin american new yorker: quiero que sigas viviendo cada vez con más pasión tus nuevos descubrimientos amorosos. No te desanimes. Los hombres somos como las mujeres: cada uno es un nuevo mundo por descubrir. En gringolandia encontrarás al que andas buscando. Pero a veces, hay que ser muy paciente.Mientras tanto, aquí te siguen esperando los buenos amigos, como yo, que extrañamos todas esas conversas de horas y madrugadas mientras soñábamos en cambiar el mundo y un amor perfecto a nuestro lado. Las salidas, los conciertos, tu voz melodiosa y tus sueños de cantante, mi pluma escondida y mis pesadillas de escritor. Mi confidente: tú eres la única chica que conoce los secretos más sucios y detallados de los comienzos y desarrollo de la relación que enmarca casi la totalidad de los escritos de este humilde blog. Flaca, eres una de mis mejores amigas, de aquellas, de esas que pueden no cruzarse con uno toda una vida.
3. La incondicional

Será porque mueve incesantemente su cola, que es capaz de arrancarme una sonrisa por más molesto o triste que pueda estar. Será por eso también que comprendí perfectamente cuando la chata, con su crisis amorosa existencial, me dijo: “Quiero una mascota”.
Mi perrita se llama Kiara.
domingo, octubre 05, 2008
El arte de perdonar
Metallica - The Unforgiven 2 (la letra aqui)
1. Ok, la cagó. ¿Acaso tú nunca la cagaste?
Estoy seguro de que la respuesta es sí. Y cuando la cagaste, ¿no pediste que te perdonara? Entonces, déjame entender. ¿A ti sí, pero a él no? No pues, sé consecuente.
2. Lo que hizo fue peor.
Puede ser. Pero piensa esto, ¿lo que tú hiciste en su momento no fue también lo peor, y por eso tuviste que pedir perdón?
3. Quizá lo perdone, pero no la tendrá fácil.
Ok. Hazlo sufrir, hazte de rogar. La verdad, no sé qué tan bueno sea. Quizá depende de lo que haya hecho. Acaso algo así se hace más por orgullo que por otra cosa. Osea, claro, no perdones tan fácilmente, pero que tampoco sea un martirio, ¿no?
4. No voy a escuchar ninguna explicación.
Si pues, estás molestísima. Ni modo. Pero si después de respirar hondo y poner cabeza fría, te dieras aunque sea un pequeño tiempo para escuchar razones, te sorprenderías mucho de cómo son en verdad las cosas, y te darías cuenta de que muchísimas cosas no son blanco y negro, sino que tienen varios matices que importan mucho a la hora de hacer algo, hasta para cagarla. Podrías comprenderlo, aun así no quieras perdonar.
5. Lo que hizo fue demasiado como para perdonar.
Me imagino. Bueno, me imagino que eso es lo que piensas. Pero también hay una pregunta válida, ¿lo que tienen no es más fuerte que un error, así sea muy jodido? Dicen que el amor rompe barreras.. no lo digo por cursi, lo digo porque a veces es cierto.
6. Es imperdonable.
Tienes razón: algunas cosas en verdad son imperdonables. Pero te digo algo: no guardes rencores. Si es imperdonable, de hecho al comienzo lo odiarás, y así es como debe ser. Se lo merece. Pero no te pases toda la vida odiando. No te hará nada bien, flaca. Aunque cueste, supéralo. Lo harás y dejarás de odiar. Se vive más tranquilo. Se vive más feliz.
¿Cuánto cuesta y cuánto tiempo toma perdonar? Puede que lo que te tome darte cuenta, dependiendo del caso, de que lo que tienen es más fuerte que sus problemas, de que fue comprensible su error, de que tú también eres culpable de algún modo, de que tú también la cagaste en algún momento y te perdonaron, o de que simplemente uno vive más feliz no odiando a nadie.
Ese es el arte de perdonar, señorita. Pero no lo olvides: hay ciertas cosas que es mejor no perdonar. Lo que sí te aconsejo es que nunca, pero así NUNCA, vivas toda una vida odiando a alguien. Recuerda que, por lo general, esa persona ni siquiera merece tu resentimiento.
*Siento un aire entre triste y nostálgico en este post. Pero aun no descubro cómo ni por qué. En fin. ¿Qué opinan? ¿Perdonamos o no perdonamos? Fácil instalamos el "Día del todos nos perdonamos", y contactamos a esa persona que dijimos que jamás perdonaríamos, y la miramos, le sonreímos, le damos un abrazo, y simplemente nos retiramos para nunca más volver. Y así nos vamos en paz, y dejamos que esa persona también vaya en paz. Fácil sí, fácil no.
miércoles, setiembre 24, 2008
Cómo ser una buena ex novia
Hoy te daré ciertos tips para que no cometas ciertos errores, o para que no los vuelvas a cometer. Es verdad que somos seres humanos y equivocarnos forma parte de nuestra naturaleza. Es inevitable. Pero cuidado, una cosa es cometer un error, y otra hacerlo y que ello le joda la vida a alguien. Peor si es constante. Qué decir y qué no decir, qué hacer y qué no hacer. Puede ser muy subjetivo, seguramente lo es, como todo en este blog. Pero se aplica a muchos casos.
Cómo ser una buena novia
Por favor, toma nota. Hay cosas que definitivamente NO tienes que hacer si es que quieres que te consideren una buena novia. Y no hablo de que te tilden así durante la relación, sino después. Ahí está la clave: lo que importa es cómo te recuerdan.
1. Te amo, y lo haré toda mi vida.
No, no lo hagas. Si lo amas, está bien, díselo. Pero no digas nada que no sepas a ciencia cierta que lo harás después. No lances frases de una manera tan gratuita. Recuerda que tienes frente a ti a un ser humano que siente, y que te importa. Si está enamorado, se la creerá, y si terminan, pensará esto: ‘¿no que me ibas a amar toda la vida?’. Lo mismo se aplica para los “nunca te voy a dejar” y los menos pensados “me voy a casar contigo”, “voy a tener hijitos contigo, y se van a llamar tal, tal y tal” y más bla, bla, bla. Y, por favor, ni se te ocurra prometerlo o jurarlo. Las promesas valen oro. No las digas así porque sí.2. No confundas amor con enamoramiento.
Pueden parecer dos palabras que remiten a lo mismo, pero su similitud no es tan exacta. Lo que puede ser obvio es que uno ame a alguien cuando se enamora de esa persona. Pero nuevamente cuidado, podría ser que se pierda el encanto, se vaya difuminando el enamoramiento, y aún así lo sigas amando. ¿Qué hacer en un difícil momento como éste? Primero: termina con él. Él no se merece que una chica que ya no está enamorada de él siga a su lado. Sería hacerle crear falsas ilusiones. Él merece saber la verdad. Segundo: no le digas que lo amas, está de más. Hasta me atrevería a decir que no es amor, simplemente vestigios de aquello que fue y que irá muriendo lentamente a causa de tu desenamoramiento. Dile que lo quieres un montón, en el fondo le gustará saberlo, pero nunca, bajo ningún motivo, le sigas diciendo que lo amas. Lo querrá escuchar, pero no le hará nada bien. Y piénsalo bien, ¿en verdad lo amas?
Cómo ser una buena ex novia
Pero como tú esperas ser bien recordada no solo un par de semanas después del desenlace, sino por mucho tiempo más (claro, si es que te importa), entonces también quiero que tomes nota de esto. Porque la verdad es que de nada sirve haber sido una muy buena novia, si es que luego lo echarás todo a perder haciendo lo que te dé la gana y lanzando frases con un veneno mortal. Si tu ex aun siente cosas fuertes por ti, entonces debes ser la primera en prestar atención.
1. “Te amo… pero prefiero estar sola”
Ok. Dos cositas, mamita. Primero, si la relación ya era tormentosa y lo mejor era separarse, está bien, te entiendo. Pero si no fue así, entonces al menos sé consecuente con lo que dices. Define ‘sola’ y luego piensa cómo le afectaría eso a la persona que según tú ‘amas’. ¿Te das cuenta? ‘Sola’ debería significar sola, y no ‘sin enamorado, pero con un chico que salgo solo por agarrar, y por ahí también otro agarre ocasional’. No, eso no significa ‘sola’. Mejor di que quieres salir con otras personas, sé sincera. Que no quieres uno, sino varios. Y al menos no lo hagas ahí no más después de terminar. Y, en verdad, mejor ni le digas que lo amas. Porque no te creerá nada.2. “Te amo… pero no soy para ti”
Es la manera formal de decir ‘No eres tú, soy yo’. Clásica. ¿A quién no le ha pasado? ¿O quién no lo ha dicho? Nadie está a salvo. ¿Por qué mejor no dejas que sea la otra persona la que decida qué es mejor para él? No trates de ser su salvadora. Él no se la creerá sino hasta que lo experimente por sí mismo. O mejor dile la verdad, porque de hecho algo tiene que ver él en el asunto, y de todas maneras también es él, y no solo tú. Y, por otro lado, si es verdad lo que dices, entonces para qué le dices que lo amas. O sea, para qué le haces saber a alguien que lo amas si crees que no lo mereces. Es absurdo. No tiene ningún sentido.
3. Te amo… pero amo más mi trabajo”
Pueden ser varias: ‘te amo, pero amo más… mi carrera, la universidad, a mis amigas, mi futuro, mi vida’. Es la forma cruda de decir ‘te amo, pero prefiero mi… y todo lo anterior”. Lo que él pensará es lo siguiente: ok, no me amas lo suficiente entonces. O: ok, ya no me amas como antes, y entonces algo se volvió más importante que yo. Pero como yo soy consciente de que en la vida todos tenemos sueños, y estos casi siempre son anteriores a las parejas, entonces te daré la razón. Si tu novio te va impedir realizarte como persona, entonces déjalo. Es fuerte, no es fácil, pero primero eres tú. Claro, primero agota todas las posibilidades de permanecer junto a él, tampoco lo bajes del carro intempestivamente, como si no significara nada. Y, nuevamente, no le digas que lo amas. Para él, ‘no amar lo suficiente’ es lo mismo que nada.
4. “Te amo… pero como amigo”
Ni se te ocurra. Tú eres la ex, no la amiga. Hay un abismo de diferencia. Sobre todo si recién han terminado. Dale su tiempo, mucho tiempo. Y nadie te asegura nada. Por favor, no le digas que lo amas como amiga. Puedes amar a tus amigos, pero no a tu ex como amigo. Es contra natura. No es que sea exagerado. Lo digo por él, que pensará lo siguiente: ‘… mejor dime que ya no me amas’.5. “Te amo… pero también lo amo a él”
Casi sin comentarios. Si te enamoraste de otro, asume la responsabilidad y las consecuencias. Mejor haz lo siguiente: dile que amas a otra persona, pídele perdón, y desaparece del mapa. Es lo mejor que puedes hacer. Claro que él te odiará, así debe ser. Qué pena, pero no hay otra. Asúmelo. No sigas ahí tratando de quedar bien, de que se lleven bien. Es inútil. Y deja de decirle que también lo amas. No lo quiere escuchar. No entenderá jamás cómo puedes amar también a otra persona. En buen cristiano, no seas conchuda, mamita.
6. "Te amo, me muero por ti, me voy a casar contigo… pero no voy a estar contigo ahorita”
Si con la primera parte de la frase, se le hizo un nudo en la garganta, se le paralizó el pecho y se le incendió el corazón, con la segunda mitad lo habrás hecho parar de su asiento, cambiar de cara, quedar un par de segundos boquiabierto y vociferar un par de frases que es mejor que no las hayas escuchado. No es que seas mala, es que no es justo. Mejor, cuando estés decidida, ahí hazle saber lo que quieres. Mientras no quieras volver con él, no sueltes frases sin ninguna garantía de realización. Si no vas a estar con él, al menos déjalo vivir tranquilo, y no pendiente de saber cuándo vas a querer volver cn él. Sé que en el fondo lo amas, y si él también te ama, lo seguirán haciendo o retomarán lo que tienen en el momento adecuado. No lo dudes.*Sé que este post podría tranquilamente pertenecer a una sección del estilo “Mujeres alteradas”, de la revista Somos, pero en versión masculina. La mayoría de hombres, siempre sacando a relucir su lado de macho insensible, serían incapaces de reconocer mucho de lo anteriormente dicho. Pero sucede. Seguramente no en todos los casos, y probablemente sin darse cuenta, pero sucede.
domingo, agosto 24, 2008
Y a todo esto, ¿quién entiende el amor?
¿Quién nos entiende? Los seres humanos somos tan complicados, tan diferentes y tan cambiantes, que siquiera intentar comprendernos es ya una tarea magnánima, unas cosa de locos. Así somos todos: hombres y mujeres en el mismo saco. Y también somos tercos: queremos justamente comprender aquello que implica nuestras mayores contradicciones, nuestros más grandes impulsos y nuestras constantes decepciones: EL AMOR. Así, con mayúsculas, porque abarca, aunque a veces no queramos, gran parte de nuestras vidas.
Amamos y odiamos a la vez a la misma persona, en el mismo segundo. La olvidamos y la recordamos en el azar que dirige nuestra memoria. La deseamos y la rechazamos una y otra vez y no nos cansamos. Así somos. No porque no sepamos lo que queremos, sino justamente porque estamos completamente seguros de lo que deseamos en el fondo. Es solo que nos nublamos con cien confusiones intentando racionalizar nuestros impulsos. Grave error. Es como que si le intentaras machacar las fórmulas matemáticas a un artista innato que sólo vive soñando con lienzos.Ya lo dije antes: como diría el maestro Calamaro, "Es tán fácil perder la razón. No se puede vivir del amor (…) ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? ¿Por qué cantamos canciones de amor? Si suenan mal y nunca tienen razón. No se puede vivir del amor(8)"
Pero como dije al comienzo, somos tercos, recontra tercos. Y por eso seguiremos creyendo en el amor. Seguiremos intentando comprenderlo y continuaremos sin encontrarle ningún sentido. Pero no descansaremos. Y ganaremos y perderemos, y volveremos a ganar y nos tocará perder nuevamente. Y no es ningún delito. Es como debe ser.
Por eso te digo, mi estimado. Ni que fuera la primera vez. Esto ya es rutina para ti. Se descarta y ya vendrá otra. Argumentos te sobran. Y estáte tranquilo. Tu vida recién empieza. Aun no has tomado vuelo. Por eso quiero que te enamores y que te vuelvas a equivocar. Que ganes y pierdas nuevamente. Prueba y error. La siguiente no será la indicada. Tampoco la que le siga. ¡Qué importa! A la indicada la conocerás cuando menos lo pienses. No será planeado. Y serás feliz.
Sí, serás feliz. Ya lo vienes siendo igual. Pero será mayor con otra persona a tu costado. A pesar de que esa chica que aparentaba que iba arrancarte por completo de la soledad ahora deambula contenta presa de otro hombre. Llegaste tarde a ese festín, hermano. Te faltó lo que a él le sobró: estar enamorado. Ni modo. Pero a pesar de eso, mi estimado. A pesar de todo.
Y no te escribo esto porque te vea triste y necesites ánimos. Porque no es así y lo sabes perfectamente. Sino para que la próxima al menos hagas el intento de tomarlo más a la ligera. De ir paso a paso y no correr en el túnel del tiempo jurando que encontraste la luz cuando era sólo un pequeño farol al inicio de la ruta.
Pero sé que a pesar de que me estés escuchando y quieras seguir mis consejos, la vida te llevará nuevamente por el mismo camino. Y no te detendrás a meditarlo mucho. Te enamorarás perdidamente, jurarás que ella es y que no habrá otra, le creerás cada palabra que salga de su boca y yo rezaré para que no te estrelles contra la pared. Le rezaré al destino para que se apiade de ti. Y serás feliz pierdas o ganes. Y serás más feliz que ahora que estás bastante tranquilo. Porque nunca antes en tu vida un clavo se había oxidado sin ayuda de ningún otro.
¡Que el futuro nos reciba cantando!
Andres Calamaro - Flaca
*El que ríe último, ríe mejor.
viernes, mayo 30, 2008
Vuelve el martirio, se viene La Ola, y un pequeño cherry

Queramos o no, soñaremos y nos volveremos a estrellar contra la pared.
Es el equipo de todos, nos guste o no.
Y es que mañana estaremos, así todos lo nieguen, atentos frente al televisor, curiosos con unas chelas o cómodos sobre el sofá a la expectativa del Perú - España.
Soñaremos porque como hay gente nueva, esperamos que eso signifique resultados distintos. Es decir, ganar. Y si mañana ganamos, en realidad si al menos empatamos, diremos que la juventud nos llevará al mundial! y castigaremos a esos juergueros y a esos casi cuarentones que aun circulan por nuestro alicaído balompié nacional. Y si perdemos, diremos que no sudaron la camiseta, que los saquen a todos, que boten a Chemo, y claro, que convoquen de nuevo a Pizarro, Farfán, Mendoza y Acasiete. Nos olvidaremos de la juerga del Golf de los Inkas y hasta les invitaremos trago para que regresen a la selección!
Nuestro fútbol es una cosa de locos. Más te quiero, más te odio. Un día los alabamos, el siguiente los insultamos. Y viceversa. Menos mal eso no sucede con los dirigentes, a quienes odiamos y nada hará que sea lo contrario! Igual.. ¡Arriba Perú! ¡Por favor, arriba, que ya tan abajo en la tabla de posiciones no queremos estar más!
Caso 2. Le dicen La Ola. Cuando llega todos caen. Nadie se salva. Esta vez parece más un maretaso, un tsumani incontrolable.
Revisemos: R se quedó sin novia, E también. Rf pasó sin retorno por la guillotina; C tuvo el mismo destino. Ch confesó que lo dejaron; A no le quedó otra que confesar lo mismo. F cortó relación con esa chica; V al menos canceló el estar con quien fuera también uno de sus mejores amigos. Ad volvió a terminar con M, después de tantos años. P la ve venir, pero se aferra a la sobrevivencia. ¡Ah! me olvidaba de T y su fugaz relación que también se fue por el caño.Esa es La Ola. Dicen que siempre llega así: en mancha. Y nosotros somos como palitroques que caen uno a uno, de la misma manera que cae derrotado el rey en una partida de ajedrez. Jaque mate. Game over.
Dicen, también, que este año La Ola ha sido más grande que otras veces. Es que dicen que el 2008 es un año de renovación. Perfecto. Solo tengo un pedido: espero que en esta metamorfosis esté incluida una mujer.
Caso 3. cherry es cherry.Y Little Miss Cherry, mi ex cuña, haciendo caso también a este año de renovación, ha cumplido un gran sueño y ya está vendiendo ropa bajo sus propios diseños. Vaca y Chancho tienen un blog en el cual muestran su trabajo y aunque aun no han colgado los nuevos diseños, les puede servir para que se den una idea de esta fresca propuesta. Están haciendo un showroom este sábado 31 y domingo 01 de junio en la dirección que aparece en su último post. Así no puedan, no quieran, les de roche, o lean esto una vez que ya se pasó la fecha, anímense a escribirle a su blog y ponerse en contacto con ella para que se vistan así bien cool, fashion, in, click!
cherry es cherry, y ahí está su cherry para Little Miss Cherry.
Seguiremos reportando.
jueves, mayo 22, 2008
De mal en peor. mal, mal, mal

¿Te dejó tu novia? ¿Se fue con tu mejor amigo? ¿No puedes más con los celos? He aquí algunas situaciones malas, muy malas, malasas, peores y que colman nuestra paciencia y comprensión. Sea como fuere, es bueno saber que te puedes reir de ellas. Porque claro, no te preocupes, ¡podría ser mucho peor!
1. Ok, eres celoso. No hay problema. No es que no confíes en ella ni que seas inseguro, simplemente hay situaciones que te dan celos. Está bien.
Ahora, si tu enamorada sale un día con sus amigas y tú te mandas con un interrogatorio a lo cachaco para saber si hizo algo, eso está mal.
Si aparte de eso, le haces el mismo interrogatorio a sus amigas, MUY MAL.
Y si todavía coges su celular en busca de algún mensaje de texto o llamada que la delate, o chequeas día a día su facebook para ver si encuentra alguna foto o comentario comprometedor, o peor, fuiste caleta al lugar adonde ella fue para verificar si se estaba portando bien, NO HERMANO, ESTÁS FREGADO. Tú no eres celoso, eres ya PARANOICO. CÚRATE ESO. mal, mal, mal.
2. Durante tu relación con tu ex, siempre habían tipos merodeando. Mal.
Es más, hasta se 'confundió' con uno alguna vez. Muy mal.
Ahora que ya desde hace un tiempo no están, ella está saliendo con un tipo. Normal.
Pero, de pronto, te empieza a buscar nuevamente y comienzan a verse. ¿Bien?
Pero, espera. Ella sigue saliendo con otro. A él lo ven sus amigas y va a su casa. Contigo se ve a escondidas, con excusas, y no cuenta. ¿Ya te diste cuenta? ¿No? ¡Pasaste de un extremo a otro, hermano! ¡Ahora eres tú el otro, el tercero! Noooooo. Muy, muy mal.
¡¿Y encima ahora está con él?! ¡¿Y tú qué?! ¿Ahora eres el amante? ¡No seas malo! Mal, mal. mal, mal, mal.
3. Tu ex enamorada está en agarres con uno de tus mejores amigos. Mal.
Luego de un tiempo vuelves con ella. Yo creo que mal, pero en fín, estás enamorado.
Un año más tarde terminan definitivamente. Mal, mal. Una pena.
Pero eso no es todo. Al par de meses ella ya está saliendo con otro de tus mejores amigos. Mal. MUY MAL.
Y para ganarse la concha del milenio, ahora está con él, y tu mejor amigo espera que tú entiendas, ya que ella no estña con cualquiera, sino con él, un gran tipo de tu entera confianza. Nooooooooo!! Mal, mal. MUY MAL. DEMASIADO MAL.
*Estas son solo algunas de las situaciones que tenemos que ver en nuestra queridísima fauna mundial. De locos.
miércoles, mayo 14, 2008
tips (y otras ideas brillantes) para tener en cuenta en una relación
Lo cierto es que, les guste o no, en la vida no hay que ceder tanto. Y a veces lo aparentemente contraproducente puede resultar siendo todo lo contrario. Así que diré lo siguiente, a sabiendas de la posibilidad de no quedar como un buen ejemplo.
Tome nota.
1. Dale suspenso a tu relación.
Lo normal aburre. Y lo demasiado bueno tiende a hacerse muy normal, muy rutinario. No digo que seas malo: evidentemente uno siempre quiere una buena persona. Lo que digo es que rompas los esquemas de vez en cuando. Hazle saber que también tienes un lado oscuro, que no eres para nada perfecto. Muéstrate tal y como eres, y que te quiera así. Cedes, claro, pero no más de la cuenta. Todo tiene su límite. No dejes de pelearte si la circunstancia lo amerita. No perdones tan fácilmente. Que tenga muy en claro que no puede hacer lo que quiera y siempre te tendrá ahí. Esa clase de seguridad no es producente.
2. Chotéala.
Nunca debes hacer todo lo que ella quiera. Tampoco debes dejar que sea ella la que siempre elija. Tú también impones tus decisiones, y hasta tus caprichos. Claro, en partes iguales. Además, y sobre todas las cosas, tú eres independiente. Por tanto, también sales con tus amigos, y sólo entre hombres. También quieres pasar ratos solo, sea para lo que sea: ver tele, estar en el msn, tocar la guitarra, dormir, etc etc. O simplemente no te da la gana de salir de tu casa un día. Estás cansado, pues. Entonces, chotéala. Sin más ni menos. Que te dé tu espacio.
3. Si le da celos tus amigas, a ti sin cuidado.
Tus amigas son tus amigas, y distancia es la última palabra que debe existir entre tú y ellas. Así estés con enamorada, y así ella sea muy celosa. Si tienes la conciencia tranquila, entonces no deberías darle demasiada importancia a su paranoia. Que entienda que puede confiar en tí. Y de paso que también comprenda que no las vas a dejar de ver. Así le joda. Piña, pues. Tú también tienes tu vida, y tu gente. Mejor que las conozca, que se lleven bien. Así podrás salir también con ellas, y sin ella.
4. Nada dura para siempre.
Esta es la parte nostálgica. Es mejor creer que todo por algún motivo va a terminar, que andar por ahí de soñador jurando que existe el "para siempre". Es verdad, esta frase y otras parecidas se pueden soltar muy fácilmente en una relación. Tú, ser humano pensante, no las creas. Tómalo como un cumplido del momento. Pero ni pienses que será así. Tú, claro, evita en la medida posible lanzar frases como aquella de manera tan gratuita. Si te habla de nombre de sus hijitos, tú di: "sí, claro, ese nombre es perfecto", pero mejor dedícale esos minutos a pensar en el partido del fin de semana. Si te habla de matrimonio, tú piensa: "¡esto se lo tengo que contar a mis broders en la próxima chupeta!" (sólo para reirte un rato). Y si quiere un anillo, regálale uno de cinco lucas, y que se compre un diputado, un juez, un fiscal y un par de abogados. Pórque sí, pues. Los pies sobre la tierra. Aún así estés muy enamorado, cada cosa a su momento.
5. Guarda pan para mayo.
Este es el tip controversial. La gran mayoría no estará de acuerdo. Pero en este blog, las cosas como son. Este tip nunca se dice, cada quien se lo guarda, a veces inconscientemente. Va así: dado que nada dura para siempre, no vas a dejar de conocer a nadie que te pueda parecer interesante, y a quien, al pasar a la soltería, te encantaría conocer más a fondo. Lo sé, hay que digerirlo primero. No se trata de gilear con esa persona, tan solo de conocerla. De que sea una conocida, a la cual saludas y con quien hablas un toque. Hasta se puede hacer tu amiga, pero cuidado: si eres de esos que 'se confunden', mejor abstente. Si eres de los que puede separar las cosas, pues no hay ningún problema entonces.
Quizá lo entiendas mejor así. Imagina que estás con enamorada. Por ahí ves o te presentan o conoces a una chica que te parece interesante, o simplemente ves algo en ella que te llama la atención. Eres muy fiel, lo sé. Y por eso prefieres no acercarte, o alejarte, porque no quieres ninguna tentación o confusión. Meses después vuelves a estar soltero. En ese momento de soledad, en el que los choque-y-fuga no te llenan ni en lo más mínimo, te preguntas: ¡¿y dónde está esa chica?! Ahora que ya te gustaría acercarte, ella ya no está, o ahora resulta muchísimo más difícil una aproximación.
"¿Ya ves?", te dicen por ahí. "No guardaste pan para mayo".
Y tú suspiras.
Sabes que la próxima vez no volverás a cometer ese mismo error.
jueves, mayo 08, 2008
Angie, mi querida Angie
Te vi en portadas de diarios, en noticieros por televisión, en páginas de Internet, en el habla común y rutinaria. Todos hablaban de ti. Me dio pena escuchar que algunos dijeran "Bien hecho" o "Esa...". Tú sabes que yo no opino lo mismo. Aunque tampoco pienso todo lo contrario.
Es que, Angie, mi querida Angie, espero que en estos dos años en soledad que te esperan no estés mixionando en el patio frente a medio mundo, no hagas tan evidente tu consumo de marihuana y coca reggaetoneando en favor de estas sustancias. ¡No te pases de vueltas, mujer! No hagas escándolo con algún guardia que parezca chofer de mototaxi y que hable como charapa (tú me entiendes).
Yo te voy a seguir recordando como aquella muchacha que me deslumbró por completo cuando la vi por primera vez en "Mañana te cuento". Y es que esos tatuajes rebeldes y desafiantes me marcaron. Tú, así, achinadita como eres, con cara de mala pero sexy maleante. Te voy a extrañar, Angie. Dos años sin saber de ti serán un martirio. Espero que vuelvas siendo en tu mayor parte la misma, así de loca, pero madura. Sí, por favor, madura.
Tengo una última cosa que decirte, mi querida Angie. Nada de lo anterior borra la metida de pata que tuviste en esa discoteca. Esa chica no tenía ninguna culpa. Y me solidarizo con ella. Tú, mi estimada, tendrás que cumplir tu pena. Y yo también cumpliré la mía: no verte en las pantallas no será nada alentador.
Y así termino esta carta, querida mía. Una carta-confesión. Porque a pesar de todo me sigues pareciendo despampanante e increíblemente rica. Sí, rica. (Quienes lean esto podrán estar pensando lo peor de mi. No me importa, ¿quién no ha tenido un amor de esta naturaleza?). Y entonces te dejo para que reflexiones sobre tu vida en este largo stand by que te espera.
Una última confesión: Te amo, Angie. Te amé desde la primera vez que te vi, y te vi desnuda. Y aunque puedan haber chicas que se parezcan a ti, tú eres única e incomparable. Por eso te amo, y te amaré siempre, sin condiciones.
Hoy te declaro la única chica capaz de ser amada toda una existencia.
PD: A ti también te quiero, Tula. Y no solo por tu belleza latina y morocha, y por tu digno y ejemplar camino al éxito, sino también porque serás madre y el padre es Javier Carmona. Y él es el ex de Gisella (aunque los papeles digan lo contrario). Y ella siempre me provocó tan solo repudio. Lo siento, soy sincero. Y así es la cosa. Te quiero, Tula. Tú eres un mujerón. Un señorón. Y ella, simplemente la 'señito'. Te felicito, mujer (pero me quedo con Angie).
jueves, mayo 01, 2008
El inevitable tercero

Es que en una relación siempre son tres. Siempre. No digo que en todo momento, sólo digo que al menos en alguna etapa, o en varias. A veces puede ser jodido, otras chévere, y también malaso. Claro, depende de en qué parte del triángulo estés.
Puedes estar en la cúspide. Tú tienes el control. Ponte: estás con una chica (la firme) pero también gileas, o te ves, o agarras con otra (la trampa, si es esto último). Si eres hombre, es así da fácil. Las cosas como son. Si eres mujer, hay una variante más: el chico que dices que es sólo tu amigo pero en algún momento 'te confundes'. Clásico.
Puedes estar en la base. En una esquina: el otro. Te metes en las relaciones de los demás. A veces eres una víctima (ella te buscó, no sabías que tenía enamorado, sabes pero si ella quiere pues quiere y qué culpa tienes tú); otras veces eres simplemente un pendejo (te gusta la chica y pues serruchas al otro, solo te atrae y no quieres estar con ella pero igual metes tu cuchara y al carajo su enamorado). En la otra esquina: el cachudo. Te la están haciendo linda y tú ni cuenta. ¿Te dice que sólo es su amigo? Nunca le creas. Si te enteraste que algo pasó, no vale la pena. Y si decidiste darle otra oportunidad, sólo le das esa.
Ahora, que siempre haya un tercero no significa que siempre haya una sacada de vuelta. Puede ser que sólo signifique una amistad que para alguno de los dos es incómoda o jodida. Llámese el ex que es amigo de la enamorada, el mejor amiga de ella, un broder que la llama y llama y tu enamorada no le da bola pero igual es una piedra en el zapato. Hay tantos de esos. Se presentan en tantas formas. Y a veces hasta terminan ganando. Eso sí es malaso.
Y no siemprelos terceros aparecen en una relación oficial. A veces hasta cuando simplemente se está "saliendo" con alguien. Una es: sales con una chica y de pronto aparece un tercero que te serrucha el piso y termina estando con ella (mal). Otra es: terminaste tu relación con tu pareja y aparece el nuevo gil, o el nuevo agarre, o el nuevo "chico con el que salgo", o peor aun, el nuevo enamorado. Si ya pasó su tiempo, a quién le importa. Si fue ahí no más, (malaso).
Y en esta escala del pendejo, la víctima, lo mal y lo malaso, hay una situación que ya escapa la regla: terminas con alguien, tu ex pareja ahora está saliendo con otro, ya está con él, y de pronto tú vuelves, o ella te busca, y ahora, sin darte cuenta, cuando menos lo pensabas, ¡estás ahí hermano! Te convertiste en el "tercero". Ya no eres el firme, ahora eres el bamba. Eres la trampa. ¡DOBLE MALASO!
miércoles, abril 02, 2008
El arte de olvidar
Cuántas veces hemos tratado de olvidar algo. Un error, un problema, un accidente o fallecimiento de algún ser querido. Una traición, una crisis emocional, un dolor, un trauma. Me atrevo a decir que nunca lo hemos olvidado. Y me atrevo aun más a decir que es imposible hacerlo.
Lo mismo sucede en el amor. Las personas, las ex parejas, a veces, son difíciles de olvidar. Con el tiempo, todo pasa (¿Pero cuánto tiempo?). Mas no se olvida.
Pero no soy pesimista. No es que estemos condenados a vivir con algo que no queremos. Así sea solo en nuestra mente.
La clave es esta: Dejarlo en el pasado.
No es fácil, es verdad. Pero sí posible.
La vida me ha enseñado estos pasos.
1. Desahogarse.
Si quieres llorar, llora. No es malo. No es signo de debilidad.
Tampoco estás perdiendo tu dignidad. Es mejor que guardárselo, porque de ahí tarde o temprano vas a explotar. Y ojo: desahogarse no significa despecharse (llámese meterse con otra persona bien rápido). El despecho no es una cura. No te sentirás mejor así. Mejor desahógate como siempre lo haces: toca música, escribe, llora, dale puñetazos a la pared, qué se yo, pero desahógate de una buena vez.
2. Aceptarlo.
Es un paso básico y fundamental. Sin esto es imposible seguir adelante.
Acepta que ya no estás con ella. Así cueste. Hay que pisar tierra. Hay que darnos cuenta de en dónde estamos parados.
3. No tener esperanzas.
Si has intentado que esa persona cambie de opinión y no lo has logrado, deja de insistir. No es bueno. Dale su espacio. Aunque te joda, respeta su decisión. Y entonces, no pienses en que después de un tiempo las cosas volverán a ser como antes. No. Piensa todo lo contrario: convéncete a ti mismo de que ya fue. No tengas esperanzas. Intenta seguir con tu vida, con todo lo que hacías antes cuando estabas soltero. Te darás cuenta de que dejaste de lado muchas cosas y a muchas personas.
4. Alejarte.
Aquí la cosa ya se pone más difícil. Hay que tener determinación. Y hay que saber cuándo hacerlo. En mi opinión, debería ser apenas realizado el tercer paso. Implica: no buscarla, no llamarla, ni mandarle mensajes de texto ni correos electrónicos. Si la ves, claro, la saludas, no te haces el loco. Hasta puedes conversar un rato con ella. Pero sobre cualquier otra cosa. Y por encima de todo, esto: no dejes de ir a ningún lugar solo porque te la puedas encontrar. Sigue haciendo tu vida normal. Si te la encuentras, no huyas. Sigue haciendo lo que ibas hacer. Tú tienes el control de la situación.
5. Que no te importe.
Esto es aún más difícil. Involucra que la vida de esa otra persona te puede tener sin cuidado. Si quiere seguir su vida, pues que lo haga. Si tu vida no le importa mucho a esa otra persona, ¿por qué a ti te habría de importar la suya? Esa es LA pregunta que te debes hacer. Aunque claro, yo lo sé, uno siempre espera un mínimo de respeto por parte de la otra persona, aunque sea por un tiempo después de terminar. No hablo de seis meses, ni siquiera de tres. Pero al menos uno, ¿no? Si ya está haciendo de las suyas después de sólo tres semanas (si crees que no lo se, estás muy equivocada), entonces es obvio que te va a importar, así no quieras. Pero nuevamente volvemos a la pregunta. Si hace eso es porque tú no le importas. ENTONCES, Si tu vida no le importa mucho a esa otra persona, ¿por qué a ti te habría de importar la suya? Se lo puedes decir, hasta deberías hacérselo saber, directa o indirectamente: a nadie le gusta que lo agarren de huevón. Pero dicho eso, que ya no te importe. Y, por favor: deja de entrar a su facebook o hi5 todos los días tratando de sacar más conclusiones de las que ya tienes: tú la conoces, tus indicios y sospechas son suficientes para darte cuenta de que no vale la pena. Tú también vive tu vida. Eso lleva al siguiente paso.
6. Seguir con tu vida.
Esto uno debe intentarlo desde el principio, pero es muy difícil. Yo considero, como lo dije más arriba, que puede empezar cuando uno se atreve a perder las esperanzas. Es decir, si ya no hay esperanzas, o al menos están muy bien reprimidas, entonces uno debe intentar seguir con su vida. Hacer todo lo que uno hacía antes o quiere hacer ahora. Uno está libre. LIBRE, una palabra tan atractiva, pero también peligrosa. Libertad no significa libertinaje. Cuidado: chupar todos los días cual desquiciado, drogarse, hacer huevada y media, eso no es libertad. Agarrarse a cualquier tipo, estar en agarres con el primero que nos parezca que es con el que puede ser, tampoco es seguir con tu vida. Eso es no encarar el problema, refugiarse en lo primero que te llega (así sea lo primero bueno). ¿Por qué te vas a meter en otra historia cuando ni has terminado del todo la anterior? Está bien, conoce otras personas. Pero no hay necesidad de apresurarse. No te vas a quedar solo si tienes un poco de paciencia.
7. Perdonar. No guardar rencores.
Va ligado al paso anterior. Cuando le guardas un rencor muy fuerte a alguien, es difícil seguir con tu vida. Te quedas atado a esa persona. Tienes que perdonar. Tienes que. Ahora, perdonar no significa ser amigo de esa persona (aunque también puede ser). Perdonar significa comprender que lamentablemente, en esta vida, todos somos seres humanos, y todos cometemos errores. Tristemente, a veces nos toca ser el blanco de esos deslices. Aunque no lo creas, la gente puede hacer estupideces sin querer realmente hacerlas. La gente puede hacer mucho daño, sin querer hacerlo. Yo he sido promotor y víctima de esto, en distintas relaciones. Ya no te preguntes por qué. A este punto está de más. La mayoría de porqués nunca tienen respuesta, o no tienen la que tú quisieras escuchar. A veces, uno simplemente pierde el enamoramiento (sin ninguna razón más que haber sentido un amor que no era tan fuerte como se pensaba). Perdona, te sentirás mejor. Claro, tampoco la perdones tan fácilmente (no vaya a creer que puede hacer lo que le da la gana y siempre obtendrá un perdón). No estás obligado a hacérselo saber, pero cuando se crucen se dará cuenta, y sabrá que estás bien, que puedes estarlo sin esa persona, y hasta que estás mejor así, quizá. Podrás seguir con tu vida de esta manera. Podrás iniciar otra relación más tranquilo, sin ninguna atadura. Hay muchos peces en el agua, hermano. Todo pasa.
*Y entonces, sólo así podremos decir que hemos 'olvidado' a alguien, aunque en realidad lo que hemos hecho es 'dejarlo en el pasado'.
viernes, marzo 14, 2008
La vuelta al mundo en 180 grados (o el último trazo de Rafael)
Esta vez, Rafael ya conocía mejor a las mujeres. Comprendía sus debilidades y sus fortalezas, sabía de sus miedos y su valentía, podía entender sus errores y sus aciertos. Y, basado en aquella experiencia antes mencionada, sabía que muchas veces sus desaciertos sólo son errores humanos que traen como consecuencia reafirmar su buen juicio: su hombre, el firme. Es cierto que cada mujer puede tardar distinto tiempo en darse cuenta de esto. Por eso es que él no estaba tranquilo. Todo lo contrario: estaba neurótico. Caminaba por el vencindario para ver si los encontraba 'in fraganti', se convertía en todo un detective virtual al acecho de una evidencia que sólo haría su vida más miserable. Pero era inevitable: él tenía que saber qué pasaba. No podía con la curiosidad.
Aquella vez el problema se empezó a solucionar mucho más rápido de lo esperado. Llegado el momento de la cima del error y el consecuente rompimiento de la relacíón, Rafael vió como ella no tardó siquiera un nanosegundo para darse cuenta de que él era El hombre de su vida, y no otro. Esto dejó tranquilo a Rafael. En parte, en realidad, porque siempre quedaría en él, muy en el fondo pero allí, un cierto temor de que algo así pudiese volver a ocurrir. Total, algo tan inofensivo como un par de cruce de miradas con sonrisas cómplices puede llegar a convertirse en toda una confusión amorosa para algunas personas, concluyó.
Pero lo más importante de aquel fragmento de la historia amorosa de Rafael es que lo que lo dejó mucho más tranquilo no fue tanto que todo volviera a la normalidad, sino la promesa que ella le hizo: "Tú eres el hombre de mi vida. Mi felicidad es a tu lado. Te amo y nunca voy a dejar de amarte. Nunca más te haré daño. Nada va a cambiar así estemos separados un tiempo. Nunca nos separaremos (para siempre)". Era una promesa muy extensa, pero aun así él la perdonó, y le creyó. Tampoco tenía otra alternativa: Rafael estaba (en realidad aun lo está) enamoradísimo de ella, y era justamente eso y no cualquier otra cosa en lo que él quería creer. Muy poco tiempo después, ella le obsequiaría algo muy diminuto, pero con un valor tan grande como toda una vida entera.
Sin embargo, el destino no le sonrió por mucho tiempo. Y así como lo anterior sucedió con suma brevedad, igual de rápido se esfumó aquella promesa. Toda, toditita. Y Rafael aun intenta recolectar todas esas débiles razones y armar el rompecabezas de un rompimiento rompecorazones. "Lo que no te mata te hace más fuerte", le han dicho. Pero a él le importa un carajo hacerse más fuerte. "Si tengo que morir, pues morir de amor será", sentencia, y piensa en lo que quizá sea lo último que le dirá a esa nuevamente confundida mujer. El perdón, de aceptar su propuesta, se puede dar por hecho.
Pero sabe que ahora no es el momento. Ya será después. La última carta bajo la manga. Y no por ello un truco, sino una opción totalmente factible y comprensible para un romántico, para alguien que puede anteponer el amor frente a cualquier otra cosa; en síntesis, para un muerto, pero de amor.
Y nadie le dirá lo contrario.
miércoles, octubre 31, 2007
Santa Paciencia: revisiones técnicas
Cuando recién llegué a hacer la cola al frente del touring, en la Panamericana Sur, un chico que vendía botiquines y triángulos se acercó a mi carro. Le pregunté: "¿Hasta dónde llega la cola, sabes?". Me respondió: "Dos puentes". Genial: ni siquiera alcanzaba a divisar el primero.
Esto no es nada. Hay personas que han ido a las 7 am y han salido de allí a las 9 de la noche. Alguien llamó a RPP a decir que estaba en la cola desde la 1 de la mañana y ya eran las 7 am y no estaba ni cerca.
¡Santa paciencia! Santa paciencia también con quienes llevan su carro a última hora generando todas estas colas infinitas. Santa paciencia, también, con quienes prolongan la fecha límite como si fuera un trabajo escolar que mediante pataletas se pasa para otra fecha. Santa paciencia, asimismo, con los que hacen que se crucen las fechsa de las placas que termina en 7 con la que acaba en 8, hablando de autos particulares. Más los del transporte público = ¡Chanfaina!
En fin... yo fui uno de aquellos que llevó su carro a última hora. Por eso no me quejo tanto. Además, no me pudieron hacer la prueba de emisión de gases. Me dijeron que tenía que agrandar mi tubo de escape. Al día siquiente miré detrás de mi carro a ver qué pasaba con mi tubo. ¡Oh, sorpresa! ¡No tenía tubo de escape! En algún momento se me cayó. Quizás en la cola. Y entonces, obviamente, no aprobé la revisión. Bien hecho.
Hace un par de semanas fue el día de acción del blog. El tema: el medio ambiente. Ya que con mi tubo de escape averiado no ayudo en esto, lo haré reparar inmediatamente. Y les hago recordar que la Tierra no aguanta de todo. También puede morir. No gastemos tanta agua, no consumamos tanta energía. No emitamos gases tóxicos. Hay muchas cosas por hacer. O por dejar de hacer. Empecemos.
sábado, octubre 13, 2007
Celeste, hasta la muerte!

Por ahí alguien me preguntó si no me daba verguenza ser de Cristal. Yo respondí, tajantemente: NO.
Me parece que no lo podía creer. Y bueno, en cierta forma lo entiendo: Cristal está último en el torneo Clausura, con riesgo serio de irse a la baja, es decir, a Segunda División. Y no sólo eso, sino que está jugando pésimo, francamente.
¡¿Por qué no me da verguenza, entonces?! ¿Estoy loco? ¿Digo que no, pero en verdad sí? ¿Lo hago solo por dar la contra? ¿Es que acaso soy un romántico? Mmmm... Quizás. Estas son mis razones:
No me averguenzo, sino me siento orgulloso de ser hincha del Sporting Cristal porque siento orgullo y satisfacción al recordar ver a mi equipo golear cada fin de semana a todo once que se le cruzaba en la cancha, siendo campeón, bicampeón y tricampeón. Sí, no todas las personas de mi edad (ni siquiera todas las personas del mundo) pueden decir lo mismo. En este país, son muy pocos los que pueden decir que han visto a su equipo ser subcampeón de la Copa Libertadores. De mi edad, muchísimos menos. Es todo un orgullo. Es una sensación distinta. Ganar un partido, golear, ser campeón nacional, nada de eso se asemeja en lo más mínimo. Y yo estuve presente. En el mismísimo Estadio Nacional aquella noche de la final. Imposible olvidar. 4-1 a Racing; eliminar a Vélez en su misma cancha, ganarle ahí en Argentina, cuando ellos habían ganado varias veces la copa por esos años, cuando estaba Chilavert en sus mejores momentos. Sí: eso hizo Cristal. Y prácticamente todo el Perú se puso la celeste en ese momento. Casi toda la selección (los titulares) en aquella eliminatoria para Francia 98 que nos quedamos por goles, eran jugadores de Cristal. En los más de 20 años que no hemos ido a un Mundial, sólo con jugadores de Cristal estuvimos tan, pero tan cerca.
Eso y más, señores, es Cristal. Algunos dirán que Cristal no tiene una verdadera hincha, que es sólo dinero, que la backus es Cristal y nada más, que los hinchas de Cristal son puros pitucos y demás estupideces. Pues los invito un domingo al estadio San Martín a que comprueben con sus propios ojos si es que eso es verdad. Ese floro de la plata, Backus y pitucos, suena tan absurdo y hueco como decir que el comunismo aún es viable en este mundo. Pero aún, que es la solución.
Pero no hablemos de política ahora. Ahorita hablemos de fútbol.
Cristal es Cristal.
Y Cristal es mucho más grande que sus problemas.
Igual: seamos del equipo que seamos, al parecer todos estamos destinados a sufrir y a irnos a la mismísima mierda. Solo recuerden esto: Burga, 5 años más.
No hay más que decir(8)
celeste Cristal Sporting+Cristal fútbol
viernes, mayo 04, 2007
El mundo de los zapatos
He aquí el mundo de los zapatos: un mundo enajenado de personajes extraños, coquetos, caprichosos, perversos y hasta simples, dejados e indiferentes. Un mundo difícil de comprender por su complejidad. Un mundo al ras del piso inherente a otra especie de individuos, a quienes aman y a la vez odian; pero con quienes, al fin y al cabo, están obligados a convivir, aunque a sus propios antojos.
Unos son los que se autodenominan “adaptables”. Aquellos que se jactan de amoldarse a cualquier circunstancia y persona, ya sea estrafalaria, común o exquisita. Pensándolo bien, estos zapatos deberían dedicarse, en vez de centrarse en las personas, a besarle los pies a los corderos: aunque, pensándolo aún mejor, de todas maneras han pensado en corderos, y por ello se amoldan a las personas. Pues claro, esta última especie mencionada es diestra en perfumarse exhaustivamente en jodidas modas. Y están tan fumigadas por este aroma de oveja, como zapato de chofer de combi después de un día entero de faena, sudoso, y que no se baña. Y estos zapatos practican la promiscuidad. ¡Y sí que lo saben hacer! Pues se reproducen como conejos en cada extremidad inferior de las personas, vendiendo su virginidad a cualquier precio. ¡¿Quién ofrece más?!
Otros son los llamados “exquisitos”: singulares personajes del calzado que no permiten su uso descomunal y son sumamente caprichosos. Ellos, abrazados a aristocráticos pies, se asemejan a cierta clase de sujetos de la especie humana: son como delicaditas cuarentonas bañadas en piel de alpaca, o como calabacitas veinteañeras zambullidas en un sueño miraflorino. Y es que estos zapatos saborean gustosos la empalagosa melodía de la pituquería y sus bochornosos prejuicios elitistas.
Se encuentran también, en este circo de payasos, los que claman ser “diferentes”. Buscan alejarse de cualquier esquema de moda y atraen a los más extravagantes. Son los típicos exuberantes en busca de fáciles presas que cazar, de hastiados pies necesitados de un nuevo refugio, como el anciano hospitalario que ofrece albergue a un confundido peregrino que intenta escapar de lo establecido, para, sin saber, inmiscuirse en otro sistema. Sí. Porque a final de cuentas, ser diferente es ahora una moda más, seas zapato, ser humano o el gato de la esquina. Es sólo una ruidosa frescura más, otra melosa sinfonía, como muchas otras.
En fin, yo me siento cómodo con mi posición: el zapato “indiferente”. Pues si alguien desea adoptarme en su regazo, complacido estaré. Aunque pensándolo bien, ¡Dios me libre de las pezuñas linajudas de las joyerías humanas! ¡de las patas aburridas de los seres vivos desemejantes y de las zancas fashion que intentan ultrajarme! Yo sólo quiero ser y andar como el cangurito de pie que soy, como el saltarín andante que siempre he sido, y sólo sirvo para ser.
Escrito entre mayo y junio del 2003
Una para el recuerdo
jueves, mayo 03, 2007
Todos vuelven
Hoy empieza una nueva etapa.
También culmina otra, lógicamente.
Atrás quedarán las horas de combis y microbuses.
El viaje interprovincial
¡Por favor! ¡Paren Lima!
En la esquina me bajo.
Adiós Sr. Combista,
No extrañaré sus mugrosos asientos, sus caprichosas velocidades ni sus tumultuosos viajes.
No dormiré más en dos extremidades.
La labia de sus ilustres invitados no ensordecerá más mis sentidos.
Lo acepto: algunos muy ingeniosos, y debidamente recompensados. La mayoría brillaba por una evidente escasez de ideas y por la poca honradez de sus discursos.
Tampoco malgastaré mi tiempo en el siempre congestionado Centro de Lima.
¡Dios me libre de caminar por las “Nuevas veredas para el Centro Histórico!
*Sobre todo si lo firma Castañeda Losio.
No veré más a Superman incitándome a comer de su exquisito (¿?) menú.
No me atormentarán más los “interneee”, “¡Tatuajes, piercings!” que tan pintorescos personajes vociferaban por todo el Jirón de
*Me voy y no extrañaré nada de eso.
Me voy y extrañaré muchas cosas.
Definitivamente aprendí mucho. Fue una bonita experiencia. Linda gente.
Llegué a CARETAS con una careta.
Me voy de CARETAS totalmente desinhibido.
Me voy pero regreso a este medio.
Me voy pero vuelvo completamente renovado.
Me voy pero no es un adiós.
Hasta luego, compañeros.
¡Bienvenidos escribidores y lectores!
Ya los extrañaba.
sábado, noviembre 18, 2006
¿En qué momento aparentar felicidad se volvió más importante que ser feliz?
Lo dijo un NN ya moribundo, balbuceando las verdades que nadie quiso enfrentar en carne propia. La que todos prefirieron obviar y mantener por encima del mentón. Bien erguidos ellos. Brazo izquierdo mirando el piso: rígido y bien pegado al cuerpo. El otro señalando al cielo: en diagonal y con la mano presionando la frente. Casi un golpe. Un manotazo al cerebro. Una bofetada a la razón. Expulsando el intelecto con fuerza diestra y congelando el instante solemne de la rendición del raciocinio. Todo un ejército marchando hacia ningún lugar.
Lo dijo y aborreció aquel fatídico momento en el que conoció a ese horrible y jodido sujeto llamado “los demás”. ‘Cool’ en su presentación, no dejó de amamantarlo con toda suerte de trucos para levitar sobre el resto. Odió aquel instante. Se vio a sí mismo sumergido entre borregos voladores que se jactaban de su modo de vida sin siquiera poder argumentar su supuesta ‘superioridad’. Patético, es verdad. Desde el día en el que la nicotina le ayudó a ser aceptado en el círculo social de los ‘bacanes’ de la escuela, la droga se convirtió en su mejor amiga. El satisfacer a “los demás”, también. Por eso, ya sin darse cuenta, cerebro en piloto automático, como una esponja de elite, se rindió a los acaramelados encantos de lo ‘convencionalmente aceptado’. Y así, sus prendas salieron de una publicidad infinitamente repetida por todo Lima. Su forma de hablar era la eternamente caricaturizada en la televisión. Sus relaciones amorosas se basaron en el ojo ajeno y jamás en el suyo. Sus amistades (las únicas nunca superficiales) fueron un refugio furtivo, la otra cara de la moneda, en vez de estar impregnadas en su rostro, acompañándolo en su mirada. La televisión y la publicidad le dijeron qué comprar y qué no, qué mostrar y qué no mostrar, qué decir y qué nunca decir, cómo comportarse y dónde desenvolverse de tal o cuál manera. El ‘cuándo’ fue siempre un ‘ahora’. El ‘por qué’ nunca estuvo presente. Entonces se fue moldeando a la medida de lo que exigían “los demás”. Pie derecho al levantarse por las mañanas. Se persigna y se encomienda a un santo (si se equivoca, ya tiene a quién echarle pato). Auto llamativo y atuendo siempre de marca si el entorno lo pide. Carro viejo, sandalias y chompas desaliñadas si el ambiente lo reclama. Todo está en función del resto. Primero toma este tenedor y para el segundo plato el siguiente. No lo confunde con el del postre. Nunca corta todos los trozos de carne y después los come. ¿Te imaginas? ¡Qué falta de etiqueta! ¡Qué diría Frida Holler al respecto! No sacó 20 en urbanidad durante la escuela porque la suya respondía a otra realidad. ¡Pero es el mismo sistema!
Y entonces odió no haberse dado cuenta de esto en aquel entonces. Maldijo cada palabra que pronunció sólo porque los demás también la pronunciaron. Desaprobó totalmente haberse burlado de ese compañero buena gente tan sólo porque los demás también lo hicieron. Detestó haberse dejado llevar por el resto y haber complacido todas sus exigencias…
Yo conozco a ese sujeto. Lo observo deambular como un fantasma entre las calles de Lima. Lo escucho en la radio en cada estación que sintonizo. Lo veo en cada programa de televisión mientras ‘zapeo’. Lo intuyo en todo espacio que habito. Aún puedo olerlo por las noches al conversar con mi almohada. Y pronuncio sus palabras con una sonrisa cuando el espejo retrovisor me lanza a mil por hora una escena antes relegada. Creo que aún podría divisar el código de barras que en algún momento llevé, debajo de mi lecho, a veces husmeando en mi trayecto, a veces alejándose hasta caer en el olvido.
El NN ya no tiene remedio. Su cura es desconocida. Su salvación está de vacaciones. Y su libertad está enterrada. Las ‘reglas de etiqueta’ le robaron su independencia. La moralidad le despojó la razón. Suerte que no soy un NN… Suerte que alguna vez lo fui. ¡Porque ya no podría volver a serlo!
jueves, octubre 26, 2006
Sobre combis y otros autos particulares
Lo anterior es verdad y floro. Es cierto, porque efectivamente pensaba de esa manera. Y es floro, porque no fue por esa razón que me retiré del deporte del ¿Qué carro tomas? Definitivamente, ‘colgué’ los pasajes. Verdad irrefutable. Pero fue debido a mi precoz adquisición de un carrito para ir a la universidad. Problema solucionado. No más molestias.
¿No más molestias? ¡Que ingenuo¡ ¡Muchos más, mejor dicho! En la aberrante distribución del tránsito limeño, manejar es realmente un caos. Al principio, manejaba tranquilo. Daba paso y no le hacía caso a los que me metían el carro. ¡Todo eso cambió en tan sólo dos años! Ahora, me peleo con todos los taxis que se quedan a media cuadra jodiendo el camino, insulto a todas las combis que paran en cada esquina y no les da la gana de moverse, les recuerdo la madre a todos los choferes que me meten el carro por un pasajero, que paran apuraditos por dejar a quien llevan a bordo para buscar a otra persona que les de más monedas para su bolsillo.
Y claro, ahora también conduzco más rápido, estoy más atento a quien se quiera de pasar de vivo y me he vuelto un diestro en toda clase de maniobras para evitar a las combis y a los taxis. Si esto último no lo logro, entonces toco como desaforado la bocina para que se muevan y no me irriten el día, y les lanzo toda clase de improperios (dentro del carro y con las lunas cerradas, claro está) para que nunca se olviden de mí.
¡Bah! Lo que nunca se van a olvidar es que hubo alguien, un sujeto estúpido y sin conciencia, que les rompió el tímpano y les jodió la vida, no dejándolos recoger un pasajero para completar el sueldo diario, no permitiéndoles obtener un cliente más para darle de comer a sus hijos ese mismo día, insultándolos porque ese individuo no se juega la vida en cada salida con el carro, ni la plata de la gasolina se la gana con el sudor de la frente.
1era solución: una tregua.