domingo, enero 11, 2009

Balance 2008: lo vivido es solo el inicio de lo que vendrá

*En la vida, podemos querer muchas cosas en el momento, pero en el fondo siempre sabemos lo que queremos para toda la vida


Por su alegre lírica, una acertada manera de describir este momento. The Killers - Spaceman.



Empezaré por el final: el balance del 2008 me deja como un completo ganador. Inesperado premio para quien muchos daban por vencido, allá por meses que suenan tan lejanos como marzo y abril. Hoy me resulta un completo orgullo decir que ha sido un buen año.


Quienes hayan leído este blog, al menos de vez en cuando, entenderán de lo que hablo. Desde el pesimista post La historia circular hasta el pícaro Los amores prohibidos y los amores imposibles, pasando por El arte de olvidar, Que Dios te coja confesada, Cómo ser una buena ex novia y El arte de perdonar, entre otros, este año elextra se pintó de rosa. Lo digo porque se volvió monotemático, y solo supo hablar de amor. No lo culpen, fueron las circunstancias. Vicisitudes que quedaron en el pasado y que resultan anecdóticas frente al mar de buenos sucesos para sí recordar que este 2008 me trajo. Y creo que en parte también se ha notado con los últimos posts publicados.


Esta terapia introspectiva ha resultado más que saludable y más que positiva. Y el gran saldo es comprender que uno solo conoce y comprende el amor luego de haberlo vivido y sufrido. No hablo de simples enamoramientos o los ‘crush’, como dirían los gringos. Hablo de relaciones duraderas, de amores correspondidos, de amor, amar y ser amados.


Me he encontrado frente a amigos y amigas, quienes en su momento más depresivo me han hecho, cada uno a su manera, la misma pregunta: ¿Pasará? Y la respuesta siempre fue la misma: Todo pasa. ¿Cuándo? ¿Cuánto más tengo que esperar? Pues el tiempo mismo te lo hará saber. Cuando menos lo pienses la cosa puede cambiar. Solo te digo algo más: no esperes sentado.


Entonces, ¿qué hacer con tanta soltería? Para los hombres no faltarán mujeres; para las mujeres sobrarán hombres. No está nada mal. Es como debe ser. No hablaré de mi cuenta en esta soltería por respeto a las chicas que sí quiero. Si mi balance es tan positivo no es solo por ellas, aunque en gran medida, y cada una sabe por qué, en diferentes cantidades.


Mejor hablemos de las otras cosas que dejó este 2008.


  1. Viejos reencuentros con sabor a hasta luego.

En su primera parte, la soltería dejó un saldo de varias mujeres del pasado que volvieron a destapar antiguas transas. Típica situación de un soltero.


  1. Proponer a priori unos pasos para olvidar, y culminar satisfactoriamente el proceso.

Desde “Desahogarse” hasta “Que no te importe”, poco a poco se logró de verdad (porque yo anunciaba haberlo sobrepasado antes de tiempo) los pasos especificados en El arte de olvidar. “Perdonar. No guardar rencores” es el último paso que con el post El arte de perdonar no lo contradije, pero sí lo modifiqué. Y con ese cambio dije que uno no siempre debía perdonar, aunque es mejor vivir sin rencores. Ese último paso lo sobrepasé, cuando decidí que no iba a perdonar nada.


  1. Más amistades y nuevos mundos por descubrir.

La soltería me devolvió viejas amistades y muchas nuevas. También fortalecí otras. Ahí sí tengo que agradecer: gracias por dejarme libre.


  1. Más tiempo.

Y más juerga, más rock’n roll, más escritos, más guitarra, más amigos y amigas, más mujeres, más chamba, más logros, más plata, más todo. Mayores satisfacciones. Menos cine, pero hubo teatro. Menos comiditas y postrecitos, pero más de eso en sentido figurado. Más de lo mejor, y menos de lo trivial.


  1. Haber abierto los ojos y haberme dado cuenta de la realidad.

Dice Xavier Velasco, en tremenda novela Diablo Guardián, “La gente se enamora y no vomita. Por eso se envenena”.


  1. Metas.

Tener nuevas metas y proyecciones más acordes a lo que siempre soñé.


  1. Ser feliz.

Si dudaron que al cierre de este año lo terminara siendo, pues se equivocaron. Soy feliz, y estoy aun más feliz de serlo.


Es cierto, en el fondo preferiría estar acompañado. La búsqueda sigue en marcha. Una búsqueda pasiva pues más que todo espero. Espero a conocer una chica y, en tan solo unas salidas, decir: “ella es”, y listo. Punto final.


Este 2009 empezó muy bien y se augura un año perfecto. ¿Te encontraré?




lunes, diciembre 08, 2008

Los amores prohibidos y los amores imposibles

*Porque uno no escoge quién le gusta, y no escoge de quién enamorarse.

Tengo una fijación por las mujeres de los demás. Me gustan, me atraen, me incitan al pecado. No es nada perverso (bueno, en algunos casos sí), es más que todo una circunstancia. 

Me explico. No es que me gusten porque tengan enamorado, sino que las que me gustan ya lo tienen. O están próximas a tener. Y sucede a distintas escalas, dadas las diversas circunstancias.

sábado, octubre 25, 2008

No hay churra sin fea

*Tres al hilo.

1. ¡Que la próxima no sea churra!

Clásico. Las chicas se mueren de la envidia, de los celos, si la nueva chica del ex novio es churra. Verdad irrefutable, sean sinceras. Si la dejaron por ella, pero aun. Las resentidas la tildarán de “hueca”, “pituquita” o “perra”. Envidia pura. Por eso, mejor que sea fea, o más fea que ella, para así cantar victoria. Sí, mamita, VICTORIA. Puedes deletrearlo: V-I-C-T-O-R-I-A. Ahí sí, felices.

Mi pregunta es: ¿Será igual con los hombres?
Yo creo que sí, aunque en un grado mucho menor. Porque valgan verdades, si el pata es recontra feo, seguro pensaremos: “¿En qué está pensando esta flaca?”, y acto seguido nos dolerá la panza de tanta carcajada. Y sí, también cantaremos victoria. No lo duden.

2. Mi buena amiga Shey
Mi buena amiga Shey ha tenido muchos encontrones, amores y desamores, amoríos pasajeros, amores imposibles, y una pedida de mano con huida incluido. Increíble pensar que nadie te ha dicho literalmente para estar, mi buena amiga. No es que sienta lástima. Para nada. Yo no les dije a todas mis ex enamoradas el clásico: “¿Quieres estar conmigo?".

Shey, te fuiste ya hace varios abriles. Alguna vez volviste y te fuiste nuevamente. Me hace recordar a tus historias amorosas. La pequeña cenicienta esperando que su príncipe la encuentre y se de cuenta de que ella es la indicada. Una fábula que no termina siendo más que eso. Por eso te diré algo, my latin american new yorker: quiero que sigas viviendo cada vez con más pasión tus nuevos descubrimientos amorosos. No te desanimes. Los hombres somos como las mujeres: cada uno es un nuevo mundo por descubrir. En gringolandia encontrarás al que andas buscando. Pero a veces, hay que ser muy paciente.

Mientras tanto, aquí te siguen esperando los buenos amigos, como yo, que extrañamos todas esas conversas de horas y madrugadas mientras soñábamos en cambiar el mundo y un amor perfecto a nuestro lado. Las salidas, los conciertos, tu voz melodiosa y tus sueños de cantante, mi pluma escondida y mis pesadillas de escritor. Mi confidente: tú eres la única chica que conoce los secretos más sucios y detallados de los comienzos y desarrollo de la relación que enmarca casi la totalidad de los escritos de este humilde blog. Flaca, eres una de mis mejores amigas, de aquellas, de esas que pueden no cruzarse con uno toda una vida.

3. La incondicional
Será porque mueve incesantemente su cola, que es capaz de arrancarme una sonrisa por más molesto o triste que pueda estar. Será por eso también que comprendí perfectamente cuando la chata, con su crisis amorosa existencial, me dijo: “Quiero una mascota”.

Mi perrita se llama Kiara.

Irónico pensar que su nombre se pronuncia igual que el de un eterno amor platónico.

Curioso pensar que cada vez que termino con alguien, que me chotean o que terminan conmigo, siempre llego a mi casa y ella me espera, siempre me espera, y me ofrece su movida de cola, sus babeadas de lengua, su pata, su juego y su alegría, y entonces yo la abrazo y le digo casi susurrando: “Tú eres la única que siempre se queda a mi lado”.

domingo, octubre 05, 2008

El arte de perdonar

*Cuánto cuesta y cuánto tiempo toma perdonar.

Metallica - The Unforgiven 2 (la letra aqui)


Lo sé, flaca. Sé que es difícil, pero se puede. Yo te recomiendo que lo hagas. Vivir con resentimientos no ayuda, no es saludable. Mejor vive tranquila. Escucha, comprende y perdona. Y no dejes de cuestionarte sobre esto:

1. Ok, la cagó. ¿Acaso tú nunca la cagaste?
Estoy seguro de que la respuesta es sí. Y cuando la cagaste, ¿no pediste que te perdonara? Entonces, déjame entender. ¿A ti sí, pero a él no? No pues, sé consecuente.

2. Lo que hizo fue peor.
Puede ser. Pero piensa esto, ¿lo que tú hiciste en su momento no fue también lo peor, y por eso tuviste que pedir perdón?

3. Quizá lo perdone, pero no la tendrá fácil.
Ok. Hazlo sufrir, hazte de rogar. La verdad, no sé qué tan bueno sea. Quizá depende de lo que haya hecho. Acaso algo así se hace más por orgullo que por otra cosa. Osea, claro, no perdones tan fácilmente, pero que tampoco sea un martirio, ¿no?

4. No voy a escuchar ninguna explicación.
Si pues, estás molestísima. Ni modo. Pero si después de respirar hondo y poner cabeza fría, te dieras aunque sea un pequeño tiempo para escuchar razones, te sorprenderías mucho de cómo son en verdad las cosas, y te darías cuenta de que muchísimas cosas no son blanco y negro, sino que tienen varios matices que importan mucho a la hora de hacer algo, hasta para cagarla. Podrías comprenderlo, aun así no quieras perdonar.

5. Lo que hizo fue demasiado como para perdonar.
Me imagino. Bueno, me imagino que eso es lo que piensas. Pero también hay una pregunta válida, ¿lo que tienen no es más fuerte que un error, así sea muy jodido? Dicen que el amor rompe barreras.. no lo digo por cursi, lo digo porque a veces es cierto.

6. Es imperdonable.
Tienes razón: algunas cosas en verdad son imperdonables. Pero te digo algo: no guardes rencores. Si es imperdonable, de hecho al comienzo lo odiarás, y así es como debe ser. Se lo merece. Pero no te pases toda la vida odiando. No te hará nada bien, flaca. Aunque cueste, supéralo. Lo harás y dejarás de odiar. Se vive más tranquilo. Se vive más feliz.

¿Cuánto cuesta y cuánto tiempo toma perdonar? Puede que lo que te tome darte cuenta, dependiendo del caso, de que lo que tienen es más fuerte que sus problemas, de que fue comprensible su error, de que tú también eres culpable de algún modo, de que tú también la cagaste en algún momento y te perdonaron, o de que simplemente uno vive más feliz no odiando a nadie.

Ese es el arte de perdonar, señorita. Pero no lo olvides: hay ciertas cosas que es mejor no perdonar. Lo que sí te aconsejo es que nunca, pero así NUNCA, vivas toda una vida odiando a alguien. Recuerda que, por lo general, esa persona ni siquiera merece tu resentimiento.

*Siento un aire entre triste y nostálgico en este post. Pero aun no descubro cómo ni por qué. En fin. ¿Qué opinan? ¿Perdonamos o no perdonamos? Fácil instalamos el "Día del todos nos perdonamos", y contactamos a esa persona que dijimos que jamás perdonaríamos, y la miramos, le sonreímos, le damos un abrazo, y simplemente nos retiramos para nunca más volver. Y así nos vamos en paz, y dejamos que esa persona también vaya en paz. Fácil sí, fácil no.

miércoles, setiembre 24, 2008

Cómo ser una buena ex novia

*Este post no representa ningún mensaje para nadie en especial. Mi caso, en honor a la verdad y luego de escuchar explicaciones, no fue el que aquí se describe.


Hoy te daré ciertos tips para que no cometas ciertos errores, o para que no los vuelvas a cometer. Es verdad que somos seres humanos y equivocarnos forma parte de nuestra naturaleza. Es inevitable. Pero cuidado, una cosa es cometer un error, y otra hacerlo y que ello le joda la vida a alguien. Peor si es constante. Qué decir y qué no decir, qué hacer y qué no hacer. Puede ser muy subjetivo, seguramente lo es, como todo en este blog. Pero se aplica a muchos casos.

Cómo ser una buena novia
Por favor, toma nota. Hay cosas que definitivamente NO tienes que hacer si es que quieres que te consideren una buena novia. Y no hablo de que te tilden así durante la relación, sino después. Ahí está la clave: lo que importa es cómo te recuerdan.

1. Te amo, y lo haré toda mi vida.
No, no lo hagas. Si lo amas, está bien, díselo. Pero no digas nada que no sepas a ciencia cierta que lo harás después. No lances frases de una manera tan gratuita. Recuerda que tienes frente a ti a un ser humano que siente, y que te importa. Si está enamorado, se la creerá, y si terminan, pensará esto: ‘¿no que me ibas a amar toda la vida?’. Lo mismo se aplica para los “nunca te voy a dejar” y los menos pensados “me voy a casar contigo”, “voy a tener hijitos contigo, y se van a llamar tal, tal y tal” y más bla, bla, bla. Y, por favor, ni se te ocurra prometerlo o jurarlo. Las promesas valen oro. No las digas así porque sí.

2. No confundas amor con enamoramiento.
Pueden parecer dos palabras que remiten a lo mismo, pero su similitud no es tan exacta. Lo que puede ser obvio es que uno ame a alguien cuando se enamora de esa persona. Pero nuevamente cuidado, podría ser que se pierda el encanto, se vaya difuminando el enamoramiento, y aún así lo sigas amando. ¿Qué hacer en un difícil momento como éste? Primero: termina con él. Él no se merece que una chica que ya no está enamorada de él siga a su lado. Sería hacerle crear falsas ilusiones. Él merece saber la verdad. Segundo: no le digas que lo amas, está de más. Hasta me atrevería a decir que no es amor, simplemente vestigios de aquello que fue y que irá muriendo lentamente a causa de tu desenamoramiento. Dile que lo quieres un montón, en el fondo le gustará saberlo, pero nunca, bajo ningún motivo, le sigas diciendo que lo amas. Lo querrá escuchar, pero no le hará nada bien. Y piénsalo bien, ¿en verdad lo amas?

Cómo ser una buena ex novia
Pero como tú esperas ser bien recordada no solo un par de semanas después del desenlace, sino por mucho tiempo más (claro, si es que te importa), entonces también quiero que tomes nota de esto. Porque la verdad es que de nada sirve haber sido una muy buena novia, si es que luego lo echarás todo a perder haciendo lo que te dé la gana y lanzando frases con un veneno mortal. Si tu ex aun siente cosas fuertes por ti, entonces debes ser la primera en prestar atención.

1. “Te amo… pero prefiero estar sola”
Ok. Dos cositas, mamita. Primero, si la relación ya era tormentosa y lo mejor era separarse, está bien, te entiendo. Pero si no fue así, entonces al menos sé consecuente con lo que dices. Define ‘sola’ y luego piensa cómo le afectaría eso a la persona que según tú ‘amas’. ¿Te das cuenta? ‘Sola’ debería significar sola, y no ‘sin enamorado, pero con un chico que salgo solo por agarrar, y por ahí también otro agarre ocasional’. No, eso no significa ‘sola’. Mejor di que quieres salir con otras personas, sé sincera. Que no quieres uno, sino varios. Y al menos no lo hagas ahí no más después de terminar. Y, en verdad, mejor ni le digas que lo amas. Porque no te creerá nada.

2. “Te amo… pero no soy para ti”
Es la manera formal de decir ‘No eres tú, soy yo’. Clásica. ¿A quién no le ha pasado? ¿O quién no lo ha dicho? Nadie está a salvo. ¿Por qué mejor no dejas que sea la otra persona la que decida qué es mejor para él? No trates de ser su salvadora. Él no se la creerá sino hasta que lo experimente por sí mismo. O mejor dile la verdad, porque de hecho algo tiene que ver él en el asunto, y de todas maneras también es él, y no solo tú. Y, por otro lado, si es verdad lo que dices, entonces para qué le dices que lo amas. O sea, para qué le haces saber a alguien que lo amas si crees que no lo mereces. Es absurdo. No tiene ningún sentido.

3. Te amo… pero amo más mi trabajo”
Pueden ser varias: ‘te amo, pero amo más… mi carrera, la universidad, a mis amigas, mi futuro, mi vida’. Es la forma cruda de decir ‘te amo, pero prefiero mi… y todo lo anterior”. Lo que él pensará es lo siguiente: ok, no me amas lo suficiente entonces. O: ok, ya no me amas como antes, y entonces algo se volvió más importante que yo. Pero como yo soy consciente de que en la vida todos tenemos sueños, y estos casi siempre son anteriores a las parejas, entonces te daré la razón. Si tu novio te va impedir realizarte como persona, entonces déjalo. Es fuerte, no es fácil, pero primero eres tú. Claro, primero agota todas las posibilidades de permanecer junto a él, tampoco lo bajes del carro intempestivamente, como si no significara nada. Y, nuevamente, no le digas que lo amas. Para él, ‘no amar lo suficiente’ es lo mismo que nada.

4. “Te amo… pero como amigo”
Ni se te ocurra. Tú eres la ex, no la amiga. Hay un abismo de diferencia. Sobre todo si recién han terminado. Dale su tiempo, mucho tiempo. Y nadie te asegura nada. Por favor, no le digas que lo amas como amiga. Puedes amar a tus amigos, pero no a tu ex como amigo. Es contra natura. No es que sea exagerado. Lo digo por él, que pensará lo siguiente: ‘… mejor dime que ya no me amas’.

5. “Te amo… pero también lo amo a él”
Casi sin comentarios. Si te enamoraste de otro, asume la responsabilidad y las consecuencias. Mejor haz lo siguiente: dile que amas a otra persona, pídele perdón, y desaparece del mapa. Es lo mejor que puedes hacer. Claro que él te odiará, así debe ser. Qué pena, pero no hay otra. Asúmelo. No sigas ahí tratando de quedar bien, de que se lleven bien. Es inútil. Y deja de decirle que también lo amas. No lo quiere escuchar. No entenderá jamás cómo puedes amar también a otra persona. En buen cristiano, no seas conchuda, mamita.

6. "Te amo, me muero por ti, me voy a casar contigo… pero no voy a estar contigo ahorita”
Si con la primera parte de la frase, se le hizo un nudo en la garganta, se le paralizó el pecho y se le incendió el corazón, con la segunda mitad lo habrás hecho parar de su asiento, cambiar de cara, quedar un par de segundos boquiabierto y vociferar un par de frases que es mejor que no las hayas escuchado. No es que seas mala, es que no es justo. Mejor, cuando estés decidida, ahí hazle saber lo que quieres. Mientras no quieras volver con él, no sueltes frases sin ninguna garantía de realización. Si no vas a estar con él, al menos déjalo vivir tranquilo, y no pendiente de saber cuándo vas a querer volver cn él. Sé que en el fondo lo amas, y si él también te ama, lo seguirán haciendo o retomarán lo que tienen en el momento adecuado. No lo dudes.

*Sé que este post podría tranquilamente pertenecer a una sección del estilo “Mujeres alteradas”, de la revista Somos, pero en versión masculina. La mayoría de hombres, siempre sacando a relucir su lado de macho insensible, serían incapaces de reconocer mucho de lo anteriormente dicho. Pero sucede. Seguramente no en todos los casos, y probablemente sin darse cuenta, pero sucede.


miércoles, setiembre 03, 2008

La dama del sillón

*the room is on fire(8)

Debo confesar que en el post Que Dios te coja confesada hice un pequeño par de omisiones. Y como no te nombré ese día, pues lo haré hoy, con el único ánimo de revivir esta historia, y ser retribuido por ello.


Si ese sillón hablara... si ese sillón hablara, sólo sucias palabras saldrían de su boca. Sí, sucias, cochinas como las cochinadas que sembramos aquella noche sobre esos cómodos asientos. El silencio inundado por estridentes melodías de aquellos tres discos de Pearl Jam que corrieron solitos, y se repitieron como Dios manda, fue testigo del aliento hirviendo que cegó el ambiente.

Demasiado calor como para tener ropas. Demasiada música como para opacarla con nuestras palabras. Mejor era juntar nuestros cuerpos y callar la noche con prolongados besos. ¿Los recuerdas, verdad? Esas chelas sí que cumplían su propósito. Y un sólo cojín nos era suficiente para los dos. La casa solita y ese hilo que no dejaba de buscar mi mirada...

Maldito el momento en que recordaste a tu ex. Maldita ráfaga de viento que te trajo aquella memoria. Maldito cubo de hielo que significó ese pequeño segundo de raciocinio, y que mató todo el trajín a punto de concretarse.

¡No pues, mujer! Lo que se empieza se culmina. No se come el postre si no se va a devorar la cereza. Nadie invoca al santo, si no es para que realize el milagro. Jajajaja, no puedo evitar reírme, mujer. Y es que a pesar de eso, me contuve y te comprendí, o al menos intenté hacerlo. Sobre todo porque después me sucedió algo muy parecido. Y allí me di cuenta de que aun con la calentura del momento, a veces simplemente no se puede. El pecado llama, pero el respeto a alguien emite un vocifero aun más fuerte. Es verdad, no todos escuchan ese llamado, pero a pesar de todo, ¡benditos los que lo hacen!

Pero mejor hablemos de lo nuestro. Y terminaré diciéndote que es por eso que hoy rememoro ese instante digno de recordar. Para decirte que eso es tema pendiente. Lo que se queda "en veremos", en "stand-by", se retoma en algún momento. De lo que muchas veces hablamos y nunca concretamos, no dejes que se lo lleve el viento. Por el contrario, deja que esos ventarrones enrojizados eleven la temperatura del ambiente, que nos calienten en estas frías noches de invierno. Piel morena, haz que tu sudor se confunda con mi vértigo, y susúrrame al oído, como diría Miranda, "las cosas más sucias de un modo elegante".

*Odio los cabos sueltos, ¿ustedes no? Esas cosas que quedan pendientes con alguna persona. Siempre te persiguen. A veces parecen esfumarse, pero vuelven. Mejor cierren ese libro, o al menos atrévanse a escribir nuevos y buenos capítulos. ¿Lo harán?


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domingo, agosto 24, 2008

Y a todo esto, ¿quién entiende el amor?

*After all that's happened, what is it that we've gained?(8)

¿Quién nos entiende? Los seres humanos somos tan complicados, tan diferentes y tan cambiantes, que siquiera intentar comprendernos es ya una tarea magnánima, unas cosa de locos. Así somos todos: hombres y mujeres en el mismo saco. Y también somos tercos: queremos justamente comprender aquello que implica nuestras mayores contradicciones, nuestros más grandes impulsos y nuestras constantes decepciones: EL AMOR. Así, con mayúsculas, porque abarca, aunque a veces no queramos, gran parte de nuestras vidas.


Amamos y odiamos a la vez a la misma persona, en el mismo segundo. La olvidamos y la recordamos en el azar que dirige nuestra memoria. La deseamos y la rechazamos una y otra vez y no nos cansamos. Así somos. No porque no sepamos lo que queremos, sino justamente porque estamos completamente seguros de lo que deseamos en el fondo. Es solo que nos nublamos con cien confusiones intentando racionalizar nuestros impulsos. Grave error. Es como que si le intentaras machacar las fórmulas matemáticas a un artista innato que sólo vive soñando con lienzos.


Ya lo dije antes: como diría el maestro Calamaro, "Es tán fácil perder la razón. No se puede vivir del amor (…) ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? ¿Por qué cantamos canciones de amor? Si suenan mal y nunca tienen razón. No se puede vivir del amor(8)"

Pero como dije al comienzo, somos tercos, recontra tercos. Y por eso seguiremos creyendo en el amor. Seguiremos intentando comprenderlo y continuaremos sin encontrarle ningún sentido. Pero no descansaremos. Y ganaremos y perderemos, y volveremos a ganar y nos tocará perder nuevamente. Y no es ningún delito. Es como debe ser.

Por eso te digo, mi estimado. Ni que fuera la primera vez. Esto ya es rutina para ti. Se descarta y ya vendrá otra. Argumentos te sobran. Y estáte tranquilo. Tu vida recién empieza. Aun no has tomado vuelo. Por eso quiero que te enamores y que te vuelvas a equivocar. Que ganes y pierdas nuevamente. Prueba y error. La siguiente no será la indicada. Tampoco la que le siga. ¡Qué importa! A la indicada la conocerás cuando menos lo pienses. No será planeado. Y serás feliz.

Sí, serás feliz. Ya lo vienes siendo igual. Pero será mayor con otra persona a tu costado. A pesar de que esa chica que aparentaba que iba arrancarte por completo de la soledad ahora deambula contenta presa de otro hombre. Llegaste tarde a ese festín, hermano. Te faltó lo que a él le sobró: estar enamorado. Ni modo. Pero a pesar de eso, mi estimado. A pesar de todo.

Y no te escribo esto porque te vea triste y necesites ánimos. Porque no es así y lo sabes perfectamente. Sino para que la próxima al menos hagas el intento de tomarlo más a la ligera. De ir paso a paso y no correr en el túnel del tiempo jurando que encontraste la luz cuando era sólo un pequeño farol al inicio de la ruta.

Pero sé que a pesar de que me estés escuchando y quieras seguir mis consejos, la vida te llevará nuevamente por el mismo camino. Y no te detendrás a meditarlo mucho. Te enamorarás perdidamente, jurarás que ella es y que no habrá otra, le creerás cada palabra que salga de su boca y yo rezaré para que no te estrelles contra la pared. Le rezaré al destino para que se apiade de ti. Y serás feliz pierdas o ganes. Y serás más feliz que ahora que estás bastante tranquilo. Porque nunca antes en tu vida un clavo se había oxidado sin ayuda de ningún otro.

¡Que el futuro nos reciba cantando!

Andres Calamaro - Flaca


*El que ríe último, ríe mejor.


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sábado, agosto 09, 2008

de tin marin de do pingüé

*Se va a acabar, el mundo se va a acabar. si un día me has de querer te debes apresurar(8)

Molotov- el mundo


Qué bonito es cuando te gusta alguien. ¿Sientes esas mariposas rebolotear tu estómago? ¿La piensas y la idealizas a cada minuto? Do you see visions of her everywhere you go?

Estoy seguro de eso. Pero el mundo no siempre gira a tu ritmo, mi estimado. Te propongo esto: ¿Qué pasa cuando te gusta no una, sino dos personas? ¿Rebolotean por amor o por indecisión esas mariposas? Algunos dicen que no es posible que te gusten dos personas al mismo tiempo. Pero aquí yo tomo la palabra 'gustar' como 'un fuerte interés por alguien'. Eso sí es bastante posible.

Confieso que me he visto en esa situación hasta en 5 oportunidades. Una vez decidí muy mal, y luego me arrepentí muy tarde. En otra ocasión, mi decisión no llegó a obtener mayores frutos más que un amor infructuoso. Una tercera vez no llegué a decidirme por ninguna y me quedé con las manos vacías. La cuarta vez me permitió enamorarme perdidamente.

Esta es tu situación, mi estimado. ¿Escogerás a aquella por la que recién has empezado a sentir un interés, o preferirás a la chica por la que no has dejado de sentir cosas todavía? Piensas y piensas y no haces ni uno ni lo otro. Deshojas margaritas como un niño de 15 años que recién experimenta el enamoramiento y se repite una y otra vez: "me quiere, no me quiere; me quiere, no me quiere...".

No digo que sea fácil, pero no debería ser taaan difícil, tampoco. Por más cursi y trillado que suene, sólo escucha a tu corazón, mi estimado. Échate un rato, mira el techo, no pienses en nada más. Deja de analizar tantos pro y contras, tantas fortalezas y debilidades, mil razones para decir 'sí' y para decir 'no'. Te apuesto que en el fondo tienes la respuesta. Deja de querer ser tan racional y déjate llevar por lo que sientes. Eso no está mal. Es recontra humano.

Y es que en el fondo sabes que por más que entren a tallar otras, hay una que no deja de bajar de ese pedestal. Lo sabes cuando tu pecho se oprime y tu corazón late más rápido. Lo sabes cuando es la única con la que te imaginas en un futuro más lejano. Lo sabes y simplemente lo sabes.

Lamentablemente, en esta vida las cosas y sobre todo eso no depende sólo de ti, mi estimado. Pero como tu vida tiene que seguir, tampoco la puedes esperar toda la vida. Y a algunas les quedan solo una oportunidad. ¿La sabrá aprovechar?

martes, julio 22, 2008

Un clavo oxida otro clavo

*You're dreaming of the one you really love(8). Post más que introspectivo. Sugerencia: leer con la música del video de fondo


Cuántas veces he dicho que este es el final. Cuántas otras he jurado y rejurado que no volvería a hablar sobre el tema. Cuántos posts para desfogar puro resentimiento, como una descarga eléctrica de 500 voltios con el único propósito de poder decir luego "ya me siento mejor".

Nunca lo logré. Al menos no por esta vía. Tantos posts solo fueron un consuelo. Es verdad, me ayudaron a darme cuenta de muchas cosas. Me abrieron los ojos. Fue y sigue siendo una terapia perfecta para conmigo mismo. Me obliga a plantearme dudas, situaciones, a intentar darme respuestas. Pero nunca será una solución.

Me es bastante difícil poder identificar en qué momento superé ciertas etapas de mi vida. Todo es tan confuso. Para ningún momento existe un "aquí fue cuando murió todo con esta chica", ni un "este fue el hecho que me hizo olvidarla". Nunca. Con ninguna de las mencionadas en el último post podría decir cuándo fue.

Fue así que me di cuenta de que la clave estaba en hacer algo, pero ese algo no puede ser intencionado. Simplemente tiene que pasar. Imposible buscarlo. Solo llega. Pero inútil quedarse esperando con los brazos cruzados. Qué confuso, qué difícil. Es que claro, en verdad podemos estar tranquilos y pasarla muy bien. Pero dime si cuando te recuestas sobre tu cama, boca arriba mirando el techo, acaso si hay una música de fondo o la simple melodía de un perfecto silencio, no piensas de más y te das cuenta de que algo te falta, de que no logras estar completa.

Un clavo oxida otra clavo. Es la clave perfecta. Pero un clavo bien sujeto, perenne en su lugar, uno que al menos aparente ser inoxidable. Cualquier clavo no oxida otro clavo. Porque querer es querer, y enamorarse es enamorarse. Hay mujeres y mujeres.

Porque J se oxidó con F. Porque F se oxidó con Ch. Y porque Ch se terminó por oxidar también con otra persona. Y porque hay clavos que nunca logran oxidarse. Porque este post debería considerarse un sacrilegio. Y es que soy un pecador y siempre preferí mi propia religión.

Más claro, ni el agua.

Como nunca, los dejo con una canción que descubrí por gina-y-sus-locas-ganas-de-reir.

The Magnetic Fields - the one you really love.



PD:
Punto-raya, punto-raya. Nunca punto aparte. and if i had a chance, would you let me know?(8)

domingo, julio 06, 2008

QUE DIOS TE COJA CONFESADA

*Con el riesgo de pecar con un extenso post, escribo con la única finalidad de que perduren mis grandes amores y desamores.

1. J: el primer amor

Cómo olvidar mi primer amor. Te vi una mañana soleada respirando brisa sanbartolina, divisándote a lo lejos. De ti debo decir que fue amor a primera vista. Desde el primer segundo que te encontré sobre un pequeño bote azul y amarillo, sonriéndole feliz a la vida rodeada de tus amigas. Tus cabellos amarillos, intensos como el sol de aquella mañana, resplandecientes como el vivo espíritu que a mis cortos 8 años aprendía lo que es estar enamorado.

Y entonces tejí todo un mundo ficticio que giraba alrededor de tu pequeña estatura, pero que contenía un sinfín de caminos en los que tú y yo terminábamos siempre juntos. No pensaba en otra cosa por aquellos días, debo reconocer. Pero mi mayor confesión es que esta locura me duró al menos seis años. ¡Seis años! Es que así eras tú, J. Tu belleza era simplemente indescriptible. Para mí, eras una diosa. Y por eso me sentí como un Dios cuando jugábamos a los ‘enamoraditos’, y tú y yo caminábamos abrazados. Emanabas un aire cálido que me sumergía en un mundo de ensueño.

Y por eso no me perdonaré jamás no haber comprendido esa señal en ese día nefasto que aparentó ser como cualquier otro, pero que años después, de un momento a otro, como si se iluminara un foquito de luz en mi cabeza, cobró total sentido. Porque yo entendí: “¿Sabías que me parece simpático?”. Y respondí: “¡Y eso quién no lo sabe!”. Y tu rostro con esa expresión de confusión y desilusión me lo diría todo, años después. AÑOS.

Y es que tú dijiste esto: “¿Sabías que me pareceS simpático?”. Y a mi sólo me restó quedarme con la imagen de ese momento: una mañana sanbartolina, tú y tu pequeño, esbelto y desarrollado cuerpo, tus aproximadamente 15 años en ese entonces, tus dos abultados monumentos a la belleza femenina que tan loco me traían, tu piel desnuda apenas vestida por un bikini azul, tus ojos también azules y tan penetrantes, la huella de tu ser en un amor que no fue y que nunca será.

Cómo olvidarte, J.


2. V: el novato

Irónico pensar que tú eras (y eres) tres años menor que yo, pero que a quien cachorrearon fue a mí. En aquel momento pensaba que tenía que estar con alguien, y tú sentías que necesitabas a alguien más en tu lista. Ahí, poco experimentados besadores, sellamos el pacto con un intercambio prolongado de lenguas. Luego nos daríamos cuenta de que la alianza sólo consistía en eso. Y digo que me cachorreaste porque al poco tiempo ya te veías con otro. Y aunque terminé contigo sin que esto estuviera claro y te dije que no íbamos a ser amigos, la verdad es que nunca me importó mucho. Ahora comprendo que alguien tenía que ser, y fuiste tú.


3. K: la acompañante que se confesó muy tarde

Increíble que hayan pasado más de siete años. Tú eres la que puedes dar fe de que no fui tan cachorro. Si ella tuvo un ‘x’, yo tuve una ‘K’. Y la seguí teniendo por mucho tiempo, en distintas épocas. Fuiste y sé que siempre serás mi acompañante. Y es que siempre has sido mi amiga, por sobre todas las cosas.

Demasiado tarde confesaste tu amor por mí. Y fue demasiado tarde decirme que algún día te casarías conmigo. Igual, siempre serás mi amiga y mi acompañante. Y yo nunca descarto a nadie. Menos, con semejantes y largas piernas morenas y deliciosas. Rozar mis manos sobre esa piel es un ejercicio inagotable.

4. C: la maestra (o la que debió ser)

Lo sé, elegí muy mal. Lo sé cuando recuerdo esas noches conversando sobre las bancas y cuando me venías a visitar. Así fuera con K, porque de ahí nos quedábamos solos. Elegí mal porque preferí a V y debiste ser tú. Para ninguno de los dos fue muy significativo, pero te nombro mi maestra porque contigo aprendí que quien te atrae más no es la única razón ni la de más peso para decidirse por alguien.

Luego te casaste prematuramente y tienes un bello hijo producto de ese amor. Eres feliz.

Años después te arrancaría un par de besos sobre mi sillón, y hoy aún sueño con esos enormes y devorables senos. ¡Para qué te voy a mentir!

5. F: el segundo amor

Mi historia contigo es similar a la de J. El escenario fue distinto: aquella vez la playa, ahora una academia. Debería llamarte ‘la culpable’, ya que por culpa de tu belleza me fue imposible hacer otra cosa que no fuera pensar en ti. Por culpa de tus minifaldas escolares que desnudaban tus delicadas y apetecibles piernas, de tu carita de bebé que dibujaba una tierna y angelical sonrisa, de tu pequeñez y tus pelos ondulados, de tu mirada que se cruzaba con la mía.

Tú tuviste que saludarme, porque mi baba me impedía hacerlo a mí. Pero nunca me atreví a confesarte mi amor. Ni siquiera para invitarte a salir. Pero fueron 6 meses de los más bellos de mi vida. Simplemente mirándote y esperando cada segundo en el colegio para ir a la academia y morir con tu belleza. ¿Por donde andarás, chata? Aún te sigo buscando…

6. D: la primera

Debo confesar que me siento mal al decirlo, pero es la verdad: fuiste el comienzo de la debacle. No es tu culpa, lo sabes. Me vino la época y no pensaba bien. Te conocí de casualidad y nos frecuentamos cada vez más. Nuestra amistad (como me pasaría más veces en adelante) cambió de tono y entre beso y beso la cosa se nos fue de las manos. Perdón por haber seguido si no iba a formalizar. No sabía, aunque debí darme cuenta, de que tú sí estabas interesada en eso. Y ante tu confesión, mi huída. ‘La del avestruz’, esconde la cabeza y deja que baje la marea primero.

Ahora tienes un hijo y ya estás por terminar la carrera, y debo confesar que ahora ambos somos mucho mejor besadores. A las pruebas recientes nos remitimos.

7. F: la lección

Yo no esperaba que las cosas sucedieran tal y como pasaron. Y tú lo sabes muy bien, ahora. En ese momento, no había aprendido nada de la experiencia con D, y caí en algo parecido. La diferencia es que contigo sí quise, te quise y formalicé. Mi error fue no saber que realmente no estaba preparado. No era una inseguridad, era simplemente un mal momento. Luego de eso, decidí que no volvería a tener enamorada por un buen tiempo, cuando me sintiera más maduro y listo para meterme de lleno en una relación. Pero no me olvidé de ti, ni de tus besos. Y tú lo sabes, porque esos labios vuelven a tocarse con los míos y esta vez para mucho más que simples besos.

8. Y, K, A: la época

Pero la lección sólo se aplicaría para mujeres oficiales. De ahí no había cambiado nada. Y: el error de tu vida fue dejar que yo sea el primero; mi equivocación fue serlo sabiendo que yo te gustaba en serio. Típica experiencia mía: sigo y sigo y no mido el desenlace. Han pasado algunos años y, al parecer ahora, un buen whisky y ya no ser el primero enmendará mis culpas. K: Yo pensaba que lo nuestro era solo lo que sobre nuestras camas derrochábamos. Enterarme que querías más fue confuso, pero seguí ahí y nuevamente no medí las consecuencias. Un año más tarde, sobre las mismas sábanas nos perdonaríamos todo. A: contigo pudo haber pasado lo mismo, pero me frené a tiempo, o quizá tú lo hiciste, en aquella incursión sobre mi sofá. Hoy, a diferencia de con las otras, podemos ser amigos como si nada. Si te robé un pequeño beso la otra vez, lo siento, cosas del momento y de cuando hay cosas inconclusas.

9. Ch: el tercer amor

Me faltarían muchas líneas para escribirte algo. La historia es larga y complicada. Debo decir, antes que nada, que ya me sentía listo para iniciar una relación seria. Y justo allí la vida me estrelló contra la pared. Lo llamé Karma, y culpé a todo lo malo que hice en el pasado.

Pensar en ti es siempre sonreír. Nuestra experiencia es la muestra de que a veces el perdón es un acto perfecto. Todavía recuerdo nuestras noches infinitas conversando por la computadora. Contándonos nuestras vidas enteras y siempre viéndonos por la webcam. Siempre me pareciste tan linda. Por eso te apodé ‘linda’, y ya que eras tan necia, decidí re-apodarte ‘necia linda’.

Ese verano me enamoré perdidamente de ti. Abrazarte sobre tu sillón era estar en el cielo. Tu corazón: mi paraíso. Pero no lo logré, ¿lo recuerdas? Te odié después de lo que pasó, con toda mi alma, lo juro.

Pero el tiempo me hizo perdonar. Fueron seis meses sin hablar y de ahí no habrían más que roces, nuevas conversaciones infinitas y un ida y vuelta que siempre te caracterizó: si terminabas con él, me hablabas y hasta me llamabas; si estaban bien, me olvidabas. Y yo me presté al juego varias veces, ingenuo y aun algo enamorado.

Jamás dejarás de parecerme tan linda como siempre, esa es la verdad. Pero ahora me da gusto saber que estás enamorada y que podemos conversar, matarnos de la risa y ser amigos. Aun tengo todas las canciones que te compuse. A veces las toco y las canto con mi guitarra y recuerdo el sonido de tu risa, tu voz suave y delicada y de niña, tu rostro fino y delgado, tu cuerpo esbelto, tu sonrisa perfecta que alguna vez bauticé ‘sonrisa de postal’.

Siempre me perseguirá la pica de nunca haberte podido arrancar un beso.

10. Ma: la amiga que nunca pasó a mayores

Apareciste en el momento perfecto. Como si el destino hubiese sabido que necesitaría una muy buena amiga. Si no me fui más a la mierda por Ch, fue por ti. Nunca te lo dije, pero siempre te estaré agradecido por eso. Y es por eso que te tengo tanto cariño.

Y eres la ‘amiga que nunca pasó a mayores’, porque somos seres humanos y nos confundimos. Y fue un ping pong: cuando yo te gusté, a mi me gustaba Ch; y cuando tú me gustabas, a ti te gustaba E. Nunca pasó de abrazos y un beso que te robé en un cumpleaños. Y mejor así, porque tenerte como amiga es de lo mejor que me pudo haber pasado. Y aunque tengo una que otra mejor amiga también, te incluyo en esta lista porque tú eres una prueba de que entre hombre y mujer puede existir amistad, a pesar de la atracción, las confusiones y las hormonas.

11. Mi: el ingenuo

Meses atrás se titularía ‘el cuarto amor’. Hoy simplemente se llama ‘el ingenuo’. Y soy yo, el enamoradizo, el romántico empedernido que no mide sus sentimientos, que no le pone límite a su voluntad de entregarse al 100%. El típico chico que se ilusiona desmedidamente y se cree todo lo que la otra le dice. Ironía del destino pasar de ser frío y cagón, a ser romántico y el cagado. Difícil, muy difícil, volver a creer en ti. Y es que como dije en un post anterior, las palabras y las promesas pueden ser muy, pero muy relativas. Sobre todo esas que lanzas de manera tan gratuita ahora. Tú sabes que lo que dices que harás en un futuro lo más probable es que nunca pase.

Las cosas que hiciste después no merecen ni un solo comentario. Y como en esta vida todo tiene un final, lo que no acabó aquella vez terminará ahora. Y sólo diré esto: que Dios te coja confesada.

12. R, G, S (y otras ya mencionadas): el nuevo contexto

No son nuevas, pero aparecen en un contexto distinto. Uno en el que todos más maduros sabemos cómo son las cosas en realidad. No hay paltas de confusiones, los actos sin compromiso.


13. Para quien ose robarse este corazón

Espero que seas la última, la definitiva. Te quiero encontrar, pero no quiero apresurar las cosas. Llegarás cuando llegues y no te me escaparás. Es cierto, no me entregaré al 100% tan fácil. Espero que eso lo comprendas. Y que entiendas, también, que si aparento incredulidad ante las promesas y el futuro, no es por ti, es por la experiencia. Cada cosa a su momento y así avanzaremos mejor.



lunes, junio 16, 2008

Sólo tengo un deseo

*Si se te pudiese conceder un deseo, ¿cuál escogerías?Quiero que al menos por un día todo el mundo sea sincero consigo mismo y diga todo lo que tiene decir (antes de que sea demasiado tarde).
Quiero darle un abrazo a todos mis amigos y decirles cuánto los aprecio.
Quiero reunirme también con todos esos amigos que dejé de lado.
Quiero una juerga inolvidable.

Quiero leer una frase que me haga levitar y sentirme en otro planeta.
Quiero escribir y dejar mi vida impregnada sobre un papel.
Quiero ayudar para que el mundo sea mejor.

Quiero que nadie de mi familia se vaya nunca.
Quiero que mi perrita Kiara viva para siempre ("Tú eres LA ÚNICA que siempre permanece a mi lado", le he dicho hasta en dos ocasiones).
Quiero volver a tener tan buenas notas como el ciclo pasado.
Quiero terminar la universidad e irme del país a hacer un posgrado.
Quiero luego hacer mi vida en otra ciudad.
Quiero dormir un día entero.

Quiero no morir sin antes ver a la selección en un mundial de fútbol.
Quiero ver a mi Cristal campeón.
Quiero jugar un partidito de fútbol y sudar la camiseta.
Quiero gritar un gol hasta morir.

Quiero volver a tocar en una banda.
Quiero componer una canción que llene el alma y el corazón de mucha gente.
Quiero cantar una canción y sentir que soy dueño de todo el universo.

Quiero pedirle perdón a todas las mujeres a las cuales hice daño.
Quiero conocer a Angie Jibaja. A Kirsten Dunst. A Cameron Díaz.
Quiero un día entero poder andar desnudo por doquier.
Quiero darle un beso a todas esas chicas a a las cuales me provoca tanto darles un beso.
Quiero pasar un día entero con una sola persona (quiero, pero no debo).
Quiero tener el coraje para ir y hacerle el habla a esa mujer que tantas miradas me arranca.
Quiero hacer(le) el amor todos los días.
Quiero una chica que me quiera y me valore de verdad.

Quiero volverme a enamorar. Y, por favor, que esta sea la última. Y adiós adiós para siempre.


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viernes, mayo 30, 2008

Vuelve el martirio, se viene La Ola, y un pequeño cherry

Caso 1. Mañana vuelve el martirio de la bicolor.


Queramos o no, soñaremos y nos volveremos a estrellar contra la pared.
Es el equipo de todos, nos guste o no.

Y es que mañana estaremos, así todos lo nieguen, atentos frente al televisor, curiosos con unas chelas o cómodos sobre el sofá a la expectativa del Perú - España.

Soñaremos porque como hay gente nueva, esperamos que eso signifique resultados distintos. Es decir, ganar. Y si mañana ganamos, en realidad si al menos empatamos, diremos que la juventud nos llevará al mundial! y castigaremos a esos juergueros y a esos casi cuarentones que aun circulan por nuestro alicaído balompié nacional. Y si perdemos, diremos que no sudaron la camiseta, que los saquen a todos, que boten a Chemo, y claro, que convoquen de nuevo a Pizarro, Farfán, Mendoza y Acasiete. Nos olvidaremos de la juerga del Golf de los Inkas y hasta les invitaremos trago para que regresen a la selección!

Nuestro fútbol es una cosa de locos. Más te quiero, más te odio. Un día los alabamos, el siguiente los insultamos. Y viceversa. Menos mal eso no sucede con los dirigentes, a quienes odiamos y nada hará que sea lo contrario! Igual.. ¡Arriba Perú! ¡Por favor, arriba, que ya tan abajo en la tabla de posiciones no queremos estar más!


Caso 2. Le dicen La Ola. Cuando llega todos caen. Nadie se salva. Esta vez parece más un maretaso, un tsumani incontrolable.

Revisemos: R se quedó sin novia, E también. Rf pasó sin retorno por la guillotina; C tuvo el mismo destino. Ch confesó que lo dejaron; A no le quedó otra que confesar lo mismo. F cortó relación con esa chica; V al menos canceló el estar con quien fuera también uno de sus mejores amigos. Ad volvió a terminar con M, después de tantos años. P la ve venir, pero se aferra a la sobrevivencia. ¡Ah! me olvidaba de T y su fugaz relación que también se fue por el caño.


Esa es La Ola. Dicen que siempre llega así: en mancha. Y nosotros somos como palitroques que caen uno a uno, de la misma manera que cae derrotado el rey en una partida de ajedrez. Jaque mate. Game over.

Dicen, también, que este año La Ola ha sido más grande que otras veces. Es que dicen que el 2008 es un año de renovación. Perfecto. Solo tengo un pedido: espero que en esta metamorfosis esté incluida una mujer.

Caso 3. cherry es cherry.
Y Little Miss Cherry, mi ex cuña, haciendo caso también a este año de renovación, ha cumplido un gran sueño y ya está vendiendo ropa bajo sus propios diseños. Vaca y Chancho tienen un blog en el cual muestran su trabajo y aunque aun no han colgado los nuevos diseños, les puede servir para que se den una idea de esta fresca propuesta. Están haciendo un showroom este sábado 31 y domingo 01 de junio en la dirección que aparece en su último post. Así no puedan, no quieran, les de roche, o lean esto una vez que ya se pasó la fecha, anímense a escribirle a su blog y ponerse en contacto con ella para que se vistan así bien cool, fashion, in, click!

cherry es cherry, y ahí está su cherry para Little Miss Cherry.

Seguiremos reportando.