jueves, marzo 06, 2008

La expansión de la circunferencia

La historia es definitivamente circular. Es una cadena entrelazada de círculos, como lo dije anteriormente. Pero hay una clave: el círculo se puede expandir. Y se puede dilatar tanto como el infinito. Sólo imagínenlo: una esfera enorme que envuelve toda tu vida, y que la puedes agrandar tanto como se quiera, como se pueda, o como el destino lo obligue a hacerlo. Y entonces sería el último círculo de nuestras vidas. Y quizá podría ser ese mismo que parece que terminaría pronto, que se supone que sería un callejón sin salida, pero que por cosas de la vida y del destino, se empieza a dilatar una y otra vez, y se expande más y más, y cuando hacemos un recuento de lo vivido nos damos cuenta de que jamás salimos de ese círculo. Y está bien: sería la circunferencia más extraordinaria que se haya trazado. Y, déjame decirte, por una esfera así, ¡sí vale la pena vivir!

¿Lo entiendes? Tú punto y yo raya. Yo raya pasando infinidad de veces por el mismo punto. Tú punto, siendo el centro perfecto de nuestra circunferencia. Y esta circunferencia, siendo una esfera que se dilata y se dilata hasta el fin de nuestra coexistencia. Conste que dije fin y no final. Porque fin es también finalidad, objetivo. Y, acaso, ¿no es la finalidad de un amor justamente amarse? ¿Y, digo yo, no es necesario para poder amarse estar juntos? Porque claro, los amores a distancia pueden funcionar, siempre y cuando sepan que van a volver a verse. Pero yo me refiero a cuando la separación es casi inminente: ¿no se prefiere tener a la persona amada al costado?

No digo que cuando hay amor todo se pueda. Recuerdo que una chica una vez dijo: "Cuando hay amor todo se puede" (y se refería a seguir estando con alguien que le había sacado la vuelta frente a todo el mundo, amigos de ella incluidos). Es mentira. El amor no lo puede todo. "Lo dijo un soldado romano a Dios: no se puede vivir del amor". Lo dice Calamaro. Y no porque lo diga él, sino porque así es. Algo parecido a lo que dijo Daniel F: "de punk no vive el hombre". Pues de amor tampoco vive nadie. Al menos no sólo de amor. No basta. Es una parte muy grande, pero no lo es todo. En el juego de la vida entran a tallar otras cosas también (familia, sueños, metas, carreras, amistades, experiencias, dinero, factores "x", etcétera, etcétera). ¿Y por qué comento esto? Porque justamente si el amor no lo puede todo, ¿no es mejor aprovecharlo mientras se pueda tenerlo? ¿No es mejor agotarlo hasta su última gota?

Yo creo que sí. Por eso no le tengo miedo a la historia circular: sé que la circunferencia se puede expandir de forma indeterminada, y quiero estar ahí para dilatarla lo más que se pueda. Qué bonito es cuando se intenta y se sabe que se dió todo lo que se pudo, que se dejó todo en la cancha, que no se huyó sino que se encaró, y que si esta historia también es circular, pues dilatemos la esfera lo más que podamos y que el mundo entero sepa que esta circunferencia la construimos nosotros, y no nos arrepentimos de nada.

Esa es, mi estimada.

Que nadie nos diga lo contrario.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Uhmm entre a la página y no encontré. Bueno, en realidad le dí una ojeda y ya jajaja.
Mejor pon un link directo a tu entrevista.

Elizabeth!

elextra dijo...

La entrevista es a Alfredo Pérez, Lacrimógena. Está en la parte superior izquierda de perúblogs.

Un beso Elizabeth,
Alfredo (no Pérez).

PD: ¿Por qué no te haces un blog, también? Anímate.