lunes, diciembre 08, 2008

Los amores prohibidos y los amores imposibles

*Porque uno no escoge quién le gusta, y no escoge de quién enamorarse.

Tengo una fijación por las mujeres de los demás. Me gustan, me atraen, me incitan al pecado. No es nada perverso (bueno, en algunos casos sí), es más que todo una circunstancia. 

Me explico. No es que me gusten porque tengan enamorado, sino que las que me gustan ya lo tienen. O están próximas a tener. Y sucede a distintas escalas, dadas las diversas circunstancias.

sábado, octubre 25, 2008

No hay churra sin fea

*Tres al hilo.

1. ¡Que la próxima no sea churra!

Clásico. Las chicas se mueren de la envidia, de los celos, si la nueva chica del ex novio es churra. Verdad irrefutable, sean sinceras. Si la dejaron por ella, pero aun. Las resentidas la tildarán de “hueca”, “pituquita” o “perra”. Envidia pura. Por eso, mejor que sea fea, o más fea que ella, para así cantar victoria. Sí, mamita, VICTORIA. Puedes deletrearlo: V-I-C-T-O-R-I-A. Ahí sí, felices.

Mi pregunta es: ¿Será igual con los hombres?
Yo creo que sí, aunque en un grado mucho menor. Porque valgan verdades, si el pata es recontra feo, seguro pensaremos: “¿En qué está pensando esta flaca?”, y acto seguido nos dolerá la panza de tanta carcajada. Y sí, también cantaremos victoria. No lo duden.

2. Mi buena amiga Shey
Mi buena amiga Shey ha tenido muchos encontrones, amores y desamores, amoríos pasajeros, amores imposibles, y una pedida de mano con huida incluido. Increíble pensar que nadie te ha dicho literalmente para estar, mi buena amiga. No es que sienta lástima. Para nada. Yo no les dije a todas mis ex enamoradas el clásico: “¿Quieres estar conmigo?".

Shey, te fuiste ya hace varios abriles. Alguna vez volviste y te fuiste nuevamente. Me hace recordar a tus historias amorosas. La pequeña cenicienta esperando que su príncipe la encuentre y se de cuenta de que ella es la indicada. Una fábula que no termina siendo más que eso. Por eso te diré algo, my latin american new yorker: quiero que sigas viviendo cada vez con más pasión tus nuevos descubrimientos amorosos. No te desanimes. Los hombres somos como las mujeres: cada uno es un nuevo mundo por descubrir. En gringolandia encontrarás al que andas buscando. Pero a veces, hay que ser muy paciente.

Mientras tanto, aquí te siguen esperando los buenos amigos, como yo, que extrañamos todas esas conversas de horas y madrugadas mientras soñábamos en cambiar el mundo y un amor perfecto a nuestro lado. Las salidas, los conciertos, tu voz melodiosa y tus sueños de cantante, mi pluma escondida y mis pesadillas de escritor. Mi confidente: tú eres la única chica que conoce los secretos más sucios y detallados de los comienzos y desarrollo de la relación que enmarca casi la totalidad de los escritos de este humilde blog. Flaca, eres una de mis mejores amigas, de aquellas, de esas que pueden no cruzarse con uno toda una vida.

3. La incondicional
Será porque mueve incesantemente su cola, que es capaz de arrancarme una sonrisa por más molesto o triste que pueda estar. Será por eso también que comprendí perfectamente cuando la chata, con su crisis amorosa existencial, me dijo: “Quiero una mascota”.

Mi perrita se llama Kiara.

Irónico pensar que su nombre se pronuncia igual que el de un eterno amor platónico.

Curioso pensar que cada vez que termino con alguien, que me chotean o que terminan conmigo, siempre llego a mi casa y ella me espera, siempre me espera, y me ofrece su movida de cola, sus babeadas de lengua, su pata, su juego y su alegría, y entonces yo la abrazo y le digo casi susurrando: “Tú eres la única que siempre se queda a mi lado”.

domingo, octubre 05, 2008

El arte de perdonar

*Cuánto cuesta y cuánto tiempo toma perdonar.

Metallica - The Unforgiven 2 (la letra aqui)


Lo sé, flaca. Sé que es difícil, pero se puede. Yo te recomiendo que lo hagas. Vivir con resentimientos no ayuda, no es saludable. Mejor vive tranquila. Escucha, comprende y perdona. Y no dejes de cuestionarte sobre esto:

1. Ok, la cagó. ¿Acaso tú nunca la cagaste?
Estoy seguro de que la respuesta es sí. Y cuando la cagaste, ¿no pediste que te perdonara? Entonces, déjame entender. ¿A ti sí, pero a él no? No pues, sé consecuente.

2. Lo que hizo fue peor.
Puede ser. Pero piensa esto, ¿lo que tú hiciste en su momento no fue también lo peor, y por eso tuviste que pedir perdón?

3. Quizá lo perdone, pero no la tendrá fácil.
Ok. Hazlo sufrir, hazte de rogar. La verdad, no sé qué tan bueno sea. Quizá depende de lo que haya hecho. Acaso algo así se hace más por orgullo que por otra cosa. Osea, claro, no perdones tan fácilmente, pero que tampoco sea un martirio, ¿no?

4. No voy a escuchar ninguna explicación.
Si pues, estás molestísima. Ni modo. Pero si después de respirar hondo y poner cabeza fría, te dieras aunque sea un pequeño tiempo para escuchar razones, te sorprenderías mucho de cómo son en verdad las cosas, y te darías cuenta de que muchísimas cosas no son blanco y negro, sino que tienen varios matices que importan mucho a la hora de hacer algo, hasta para cagarla. Podrías comprenderlo, aun así no quieras perdonar.

5. Lo que hizo fue demasiado como para perdonar.
Me imagino. Bueno, me imagino que eso es lo que piensas. Pero también hay una pregunta válida, ¿lo que tienen no es más fuerte que un error, así sea muy jodido? Dicen que el amor rompe barreras.. no lo digo por cursi, lo digo porque a veces es cierto.

6. Es imperdonable.
Tienes razón: algunas cosas en verdad son imperdonables. Pero te digo algo: no guardes rencores. Si es imperdonable, de hecho al comienzo lo odiarás, y así es como debe ser. Se lo merece. Pero no te pases toda la vida odiando. No te hará nada bien, flaca. Aunque cueste, supéralo. Lo harás y dejarás de odiar. Se vive más tranquilo. Se vive más feliz.

¿Cuánto cuesta y cuánto tiempo toma perdonar? Puede que lo que te tome darte cuenta, dependiendo del caso, de que lo que tienen es más fuerte que sus problemas, de que fue comprensible su error, de que tú también eres culpable de algún modo, de que tú también la cagaste en algún momento y te perdonaron, o de que simplemente uno vive más feliz no odiando a nadie.

Ese es el arte de perdonar, señorita. Pero no lo olvides: hay ciertas cosas que es mejor no perdonar. Lo que sí te aconsejo es que nunca, pero así NUNCA, vivas toda una vida odiando a alguien. Recuerda que, por lo general, esa persona ni siquiera merece tu resentimiento.

*Siento un aire entre triste y nostálgico en este post. Pero aun no descubro cómo ni por qué. En fin. ¿Qué opinan? ¿Perdonamos o no perdonamos? Fácil instalamos el "Día del todos nos perdonamos", y contactamos a esa persona que dijimos que jamás perdonaríamos, y la miramos, le sonreímos, le damos un abrazo, y simplemente nos retiramos para nunca más volver. Y así nos vamos en paz, y dejamos que esa persona también vaya en paz. Fácil sí, fácil no.

miércoles, setiembre 24, 2008

Cómo ser una buena ex novia

*Este post no representa ningún mensaje para nadie en especial. Mi caso, en honor a la verdad y luego de escuchar explicaciones, no fue el que aquí se describe.


Hoy te daré ciertos tips para que no cometas ciertos errores, o para que no los vuelvas a cometer. Es verdad que somos seres humanos y equivocarnos forma parte de nuestra naturaleza. Es inevitable. Pero cuidado, una cosa es cometer un error, y otra hacerlo y que ello le joda la vida a alguien. Peor si es constante. Qué decir y qué no decir, qué hacer y qué no hacer. Puede ser muy subjetivo, seguramente lo es, como todo en este blog. Pero se aplica a muchos casos.

Cómo ser una buena novia
Por favor, toma nota. Hay cosas que definitivamente NO tienes que hacer si es que quieres que te consideren una buena novia. Y no hablo de que te tilden así durante la relación, sino después. Ahí está la clave: lo que importa es cómo te recuerdan.

1. Te amo, y lo haré toda mi vida.
No, no lo hagas. Si lo amas, está bien, díselo. Pero no digas nada que no sepas a ciencia cierta que lo harás después. No lances frases de una manera tan gratuita. Recuerda que tienes frente a ti a un ser humano que siente, y que te importa. Si está enamorado, se la creerá, y si terminan, pensará esto: ‘¿no que me ibas a amar toda la vida?’. Lo mismo se aplica para los “nunca te voy a dejar” y los menos pensados “me voy a casar contigo”, “voy a tener hijitos contigo, y se van a llamar tal, tal y tal” y más bla, bla, bla. Y, por favor, ni se te ocurra prometerlo o jurarlo. Las promesas valen oro. No las digas así porque sí.

2. No confundas amor con enamoramiento.
Pueden parecer dos palabras que remiten a lo mismo, pero su similitud no es tan exacta. Lo que puede ser obvio es que uno ame a alguien cuando se enamora de esa persona. Pero nuevamente cuidado, podría ser que se pierda el encanto, se vaya difuminando el enamoramiento, y aún así lo sigas amando. ¿Qué hacer en un difícil momento como éste? Primero: termina con él. Él no se merece que una chica que ya no está enamorada de él siga a su lado. Sería hacerle crear falsas ilusiones. Él merece saber la verdad. Segundo: no le digas que lo amas, está de más. Hasta me atrevería a decir que no es amor, simplemente vestigios de aquello que fue y que irá muriendo lentamente a causa de tu desenamoramiento. Dile que lo quieres un montón, en el fondo le gustará saberlo, pero nunca, bajo ningún motivo, le sigas diciendo que lo amas. Lo querrá escuchar, pero no le hará nada bien. Y piénsalo bien, ¿en verdad lo amas?

Cómo ser una buena ex novia
Pero como tú esperas ser bien recordada no solo un par de semanas después del desenlace, sino por mucho tiempo más (claro, si es que te importa), entonces también quiero que tomes nota de esto. Porque la verdad es que de nada sirve haber sido una muy buena novia, si es que luego lo echarás todo a perder haciendo lo que te dé la gana y lanzando frases con un veneno mortal. Si tu ex aun siente cosas fuertes por ti, entonces debes ser la primera en prestar atención.

1. “Te amo… pero prefiero estar sola”
Ok. Dos cositas, mamita. Primero, si la relación ya era tormentosa y lo mejor era separarse, está bien, te entiendo. Pero si no fue así, entonces al menos sé consecuente con lo que dices. Define ‘sola’ y luego piensa cómo le afectaría eso a la persona que según tú ‘amas’. ¿Te das cuenta? ‘Sola’ debería significar sola, y no ‘sin enamorado, pero con un chico que salgo solo por agarrar, y por ahí también otro agarre ocasional’. No, eso no significa ‘sola’. Mejor di que quieres salir con otras personas, sé sincera. Que no quieres uno, sino varios. Y al menos no lo hagas ahí no más después de terminar. Y, en verdad, mejor ni le digas que lo amas. Porque no te creerá nada.

2. “Te amo… pero no soy para ti”
Es la manera formal de decir ‘No eres tú, soy yo’. Clásica. ¿A quién no le ha pasado? ¿O quién no lo ha dicho? Nadie está a salvo. ¿Por qué mejor no dejas que sea la otra persona la que decida qué es mejor para él? No trates de ser su salvadora. Él no se la creerá sino hasta que lo experimente por sí mismo. O mejor dile la verdad, porque de hecho algo tiene que ver él en el asunto, y de todas maneras también es él, y no solo tú. Y, por otro lado, si es verdad lo que dices, entonces para qué le dices que lo amas. O sea, para qué le haces saber a alguien que lo amas si crees que no lo mereces. Es absurdo. No tiene ningún sentido.

3. Te amo… pero amo más mi trabajo”
Pueden ser varias: ‘te amo, pero amo más… mi carrera, la universidad, a mis amigas, mi futuro, mi vida’. Es la forma cruda de decir ‘te amo, pero prefiero mi… y todo lo anterior”. Lo que él pensará es lo siguiente: ok, no me amas lo suficiente entonces. O: ok, ya no me amas como antes, y entonces algo se volvió más importante que yo. Pero como yo soy consciente de que en la vida todos tenemos sueños, y estos casi siempre son anteriores a las parejas, entonces te daré la razón. Si tu novio te va impedir realizarte como persona, entonces déjalo. Es fuerte, no es fácil, pero primero eres tú. Claro, primero agota todas las posibilidades de permanecer junto a él, tampoco lo bajes del carro intempestivamente, como si no significara nada. Y, nuevamente, no le digas que lo amas. Para él, ‘no amar lo suficiente’ es lo mismo que nada.

4. “Te amo… pero como amigo”
Ni se te ocurra. Tú eres la ex, no la amiga. Hay un abismo de diferencia. Sobre todo si recién han terminado. Dale su tiempo, mucho tiempo. Y nadie te asegura nada. Por favor, no le digas que lo amas como amiga. Puedes amar a tus amigos, pero no a tu ex como amigo. Es contra natura. No es que sea exagerado. Lo digo por él, que pensará lo siguiente: ‘… mejor dime que ya no me amas’.

5. “Te amo… pero también lo amo a él”
Casi sin comentarios. Si te enamoraste de otro, asume la responsabilidad y las consecuencias. Mejor haz lo siguiente: dile que amas a otra persona, pídele perdón, y desaparece del mapa. Es lo mejor que puedes hacer. Claro que él te odiará, así debe ser. Qué pena, pero no hay otra. Asúmelo. No sigas ahí tratando de quedar bien, de que se lleven bien. Es inútil. Y deja de decirle que también lo amas. No lo quiere escuchar. No entenderá jamás cómo puedes amar también a otra persona. En buen cristiano, no seas conchuda, mamita.

6. "Te amo, me muero por ti, me voy a casar contigo… pero no voy a estar contigo ahorita”
Si con la primera parte de la frase, se le hizo un nudo en la garganta, se le paralizó el pecho y se le incendió el corazón, con la segunda mitad lo habrás hecho parar de su asiento, cambiar de cara, quedar un par de segundos boquiabierto y vociferar un par de frases que es mejor que no las hayas escuchado. No es que seas mala, es que no es justo. Mejor, cuando estés decidida, ahí hazle saber lo que quieres. Mientras no quieras volver con él, no sueltes frases sin ninguna garantía de realización. Si no vas a estar con él, al menos déjalo vivir tranquilo, y no pendiente de saber cuándo vas a querer volver cn él. Sé que en el fondo lo amas, y si él también te ama, lo seguirán haciendo o retomarán lo que tienen en el momento adecuado. No lo dudes.

*Sé que este post podría tranquilamente pertenecer a una sección del estilo “Mujeres alteradas”, de la revista Somos, pero en versión masculina. La mayoría de hombres, siempre sacando a relucir su lado de macho insensible, serían incapaces de reconocer mucho de lo anteriormente dicho. Pero sucede. Seguramente no en todos los casos, y probablemente sin darse cuenta, pero sucede.


miércoles, setiembre 03, 2008

La dama del sillón

*the room is on fire(8)

Debo confesar que en el post Que Dios te coja confesada hice un pequeño par de omisiones. Y como no te nombré ese día, pues lo haré hoy, con el único ánimo de revivir esta historia, y ser retribuido por ello.


Si ese sillón hablara... si ese sillón hablara, sólo sucias palabras saldrían de su boca. Sí, sucias, cochinas como las cochinadas que sembramos aquella noche sobre esos cómodos asientos. El silencio inundado por estridentes melodías de aquellos tres discos de Pearl Jam que corrieron solitos, y se repitieron como Dios manda, fue testigo del aliento hirviendo que cegó el ambiente.

Demasiado calor como para tener ropas. Demasiada música como para opacarla con nuestras palabras. Mejor era juntar nuestros cuerpos y callar la noche con prolongados besos. ¿Los recuerdas, verdad? Esas chelas sí que cumplían su propósito. Y un sólo cojín nos era suficiente para los dos. La casa solita y ese hilo que no dejaba de buscar mi mirada...

Maldito el momento en que recordaste a tu ex. Maldita ráfaga de viento que te trajo aquella memoria. Maldito cubo de hielo que significó ese pequeño segundo de raciocinio, y que mató todo el trajín a punto de concretarse.

¡No pues, mujer! Lo que se empieza se culmina. No se come el postre si no se va a devorar la cereza. Nadie invoca al santo, si no es para que realize el milagro. Jajajaja, no puedo evitar reírme, mujer. Y es que a pesar de eso, me contuve y te comprendí, o al menos intenté hacerlo. Sobre todo porque después me sucedió algo muy parecido. Y allí me di cuenta de que aun con la calentura del momento, a veces simplemente no se puede. El pecado llama, pero el respeto a alguien emite un vocifero aun más fuerte. Es verdad, no todos escuchan ese llamado, pero a pesar de todo, ¡benditos los que lo hacen!

Pero mejor hablemos de lo nuestro. Y terminaré diciéndote que es por eso que hoy rememoro ese instante digno de recordar. Para decirte que eso es tema pendiente. Lo que se queda "en veremos", en "stand-by", se retoma en algún momento. De lo que muchas veces hablamos y nunca concretamos, no dejes que se lo lleve el viento. Por el contrario, deja que esos ventarrones enrojizados eleven la temperatura del ambiente, que nos calienten en estas frías noches de invierno. Piel morena, haz que tu sudor se confunda con mi vértigo, y susúrrame al oído, como diría Miranda, "las cosas más sucias de un modo elegante".

*Odio los cabos sueltos, ¿ustedes no? Esas cosas que quedan pendientes con alguna persona. Siempre te persiguen. A veces parecen esfumarse, pero vuelven. Mejor cierren ese libro, o al menos atrévanse a escribir nuevos y buenos capítulos. ¿Lo harán?


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domingo, agosto 24, 2008

Y a todo esto, ¿quién entiende el amor?

*After all that's happened, what is it that we've gained?(8)

¿Quién nos entiende? Los seres humanos somos tan complicados, tan diferentes y tan cambiantes, que siquiera intentar comprendernos es ya una tarea magnánima, unas cosa de locos. Así somos todos: hombres y mujeres en el mismo saco. Y también somos tercos: queremos justamente comprender aquello que implica nuestras mayores contradicciones, nuestros más grandes impulsos y nuestras constantes decepciones: EL AMOR. Así, con mayúsculas, porque abarca, aunque a veces no queramos, gran parte de nuestras vidas.


Amamos y odiamos a la vez a la misma persona, en el mismo segundo. La olvidamos y la recordamos en el azar que dirige nuestra memoria. La deseamos y la rechazamos una y otra vez y no nos cansamos. Así somos. No porque no sepamos lo que queremos, sino justamente porque estamos completamente seguros de lo que deseamos en el fondo. Es solo que nos nublamos con cien confusiones intentando racionalizar nuestros impulsos. Grave error. Es como que si le intentaras machacar las fórmulas matemáticas a un artista innato que sólo vive soñando con lienzos.


Ya lo dije antes: como diría el maestro Calamaro, "Es tán fácil perder la razón. No se puede vivir del amor (…) ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? ¿Por qué cantamos canciones de amor? Si suenan mal y nunca tienen razón. No se puede vivir del amor(8)"

Pero como dije al comienzo, somos tercos, recontra tercos. Y por eso seguiremos creyendo en el amor. Seguiremos intentando comprenderlo y continuaremos sin encontrarle ningún sentido. Pero no descansaremos. Y ganaremos y perderemos, y volveremos a ganar y nos tocará perder nuevamente. Y no es ningún delito. Es como debe ser.

Por eso te digo, mi estimado. Ni que fuera la primera vez. Esto ya es rutina para ti. Se descarta y ya vendrá otra. Argumentos te sobran. Y estáte tranquilo. Tu vida recién empieza. Aun no has tomado vuelo. Por eso quiero que te enamores y que te vuelvas a equivocar. Que ganes y pierdas nuevamente. Prueba y error. La siguiente no será la indicada. Tampoco la que le siga. ¡Qué importa! A la indicada la conocerás cuando menos lo pienses. No será planeado. Y serás feliz.

Sí, serás feliz. Ya lo vienes siendo igual. Pero será mayor con otra persona a tu costado. A pesar de que esa chica que aparentaba que iba arrancarte por completo de la soledad ahora deambula contenta presa de otro hombre. Llegaste tarde a ese festín, hermano. Te faltó lo que a él le sobró: estar enamorado. Ni modo. Pero a pesar de eso, mi estimado. A pesar de todo.

Y no te escribo esto porque te vea triste y necesites ánimos. Porque no es así y lo sabes perfectamente. Sino para que la próxima al menos hagas el intento de tomarlo más a la ligera. De ir paso a paso y no correr en el túnel del tiempo jurando que encontraste la luz cuando era sólo un pequeño farol al inicio de la ruta.

Pero sé que a pesar de que me estés escuchando y quieras seguir mis consejos, la vida te llevará nuevamente por el mismo camino. Y no te detendrás a meditarlo mucho. Te enamorarás perdidamente, jurarás que ella es y que no habrá otra, le creerás cada palabra que salga de su boca y yo rezaré para que no te estrelles contra la pared. Le rezaré al destino para que se apiade de ti. Y serás feliz pierdas o ganes. Y serás más feliz que ahora que estás bastante tranquilo. Porque nunca antes en tu vida un clavo se había oxidado sin ayuda de ningún otro.

¡Que el futuro nos reciba cantando!

Andres Calamaro - Flaca


*El que ríe último, ríe mejor.


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sábado, agosto 09, 2008

de tin marin de do pingüé

*Se va a acabar, el mundo se va a acabar. si un día me has de querer te debes apresurar(8)

Molotov- el mundo


Qué bonito es cuando te gusta alguien. ¿Sientes esas mariposas rebolotear tu estómago? ¿La piensas y la idealizas a cada minuto? Do you see visions of her everywhere you go?

Estoy seguro de eso. Pero el mundo no siempre gira a tu ritmo, mi estimado. Te propongo esto: ¿Qué pasa cuando te gusta no una, sino dos personas? ¿Rebolotean por amor o por indecisión esas mariposas? Algunos dicen que no es posible que te gusten dos personas al mismo tiempo. Pero aquí yo tomo la palabra 'gustar' como 'un fuerte interés por alguien'. Eso sí es bastante posible.

Confieso que me he visto en esa situación hasta en 5 oportunidades. Una vez decidí muy mal, y luego me arrepentí muy tarde. En otra ocasión, mi decisión no llegó a obtener mayores frutos más que un amor infructuoso. Una tercera vez no llegué a decidirme por ninguna y me quedé con las manos vacías. La cuarta vez me permitió enamorarme perdidamente.

Esta es tu situación, mi estimado. ¿Escogerás a aquella por la que recién has empezado a sentir un interés, o preferirás a la chica por la que no has dejado de sentir cosas todavía? Piensas y piensas y no haces ni uno ni lo otro. Deshojas margaritas como un niño de 15 años que recién experimenta el enamoramiento y se repite una y otra vez: "me quiere, no me quiere; me quiere, no me quiere...".

No digo que sea fácil, pero no debería ser taaan difícil, tampoco. Por más cursi y trillado que suene, sólo escucha a tu corazón, mi estimado. Échate un rato, mira el techo, no pienses en nada más. Deja de analizar tantos pro y contras, tantas fortalezas y debilidades, mil razones para decir 'sí' y para decir 'no'. Te apuesto que en el fondo tienes la respuesta. Deja de querer ser tan racional y déjate llevar por lo que sientes. Eso no está mal. Es recontra humano.

Y es que en el fondo sabes que por más que entren a tallar otras, hay una que no deja de bajar de ese pedestal. Lo sabes cuando tu pecho se oprime y tu corazón late más rápido. Lo sabes cuando es la única con la que te imaginas en un futuro más lejano. Lo sabes y simplemente lo sabes.

Lamentablemente, en esta vida las cosas y sobre todo eso no depende sólo de ti, mi estimado. Pero como tu vida tiene que seguir, tampoco la puedes esperar toda la vida. Y a algunas les quedan solo una oportunidad. ¿La sabrá aprovechar?

martes, julio 22, 2008

Un clavo oxida otro clavo

*You're dreaming of the one you really love(8). Post más que introspectivo. Sugerencia: leer con la música del video de fondo


Cuántas veces he dicho que este es el final. Cuántas otras he jurado y rejurado que no volvería a hablar sobre el tema. Cuántos posts para desfogar puro resentimiento, como una descarga eléctrica de 500 voltios con el único propósito de poder decir luego "ya me siento mejor".

Nunca lo logré. Al menos no por esta vía. Tantos posts solo fueron un consuelo. Es verdad, me ayudaron a darme cuenta de muchas cosas. Me abrieron los ojos. Fue y sigue siendo una terapia perfecta para conmigo mismo. Me obliga a plantearme dudas, situaciones, a intentar darme respuestas. Pero nunca será una solución.

Me es bastante difícil poder identificar en qué momento superé ciertas etapas de mi vida. Todo es tan confuso. Para ningún momento existe un "aquí fue cuando murió todo con esta chica", ni un "este fue el hecho que me hizo olvidarla". Nunca. Con ninguna de las mencionadas en el último post podría decir cuándo fue.

Fue así que me di cuenta de que la clave estaba en hacer algo, pero ese algo no puede ser intencionado. Simplemente tiene que pasar. Imposible buscarlo. Solo llega. Pero inútil quedarse esperando con los brazos cruzados. Qué confuso, qué difícil. Es que claro, en verdad podemos estar tranquilos y pasarla muy bien. Pero dime si cuando te recuestas sobre tu cama, boca arriba mirando el techo, acaso si hay una música de fondo o la simple melodía de un perfecto silencio, no piensas de más y te das cuenta de que algo te falta, de que no logras estar completa.

Un clavo oxida otra clavo. Es la clave perfecta. Pero un clavo bien sujeto, perenne en su lugar, uno que al menos aparente ser inoxidable. Cualquier clavo no oxida otro clavo. Porque querer es querer, y enamorarse es enamorarse. Hay mujeres y mujeres.

Porque J se oxidó con F. Porque F se oxidó con Ch. Y porque Ch se terminó por oxidar también con otra persona. Y porque hay clavos que nunca logran oxidarse. Porque este post debería considerarse un sacrilegio. Y es que soy un pecador y siempre preferí mi propia religión.

Más claro, ni el agua.

Como nunca, los dejo con una canción que descubrí por gina-y-sus-locas-ganas-de-reir.

The Magnetic Fields - the one you really love.



PD:
Punto-raya, punto-raya. Nunca punto aparte. and if i had a chance, would you let me know?(8)

domingo, julio 06, 2008

QUE DIOS TE COJA CONFESADA

*Con el riesgo de pecar con un extenso post, escribo con la única finalidad de que perduren mis grandes amores y desamores.

1. J: el primer amor

Cómo olvidar mi primer amor. Te vi una mañana soleada respirando brisa sanbartolina, divisándote a lo lejos. De ti debo decir que fue amor a primera vista. Desde el primer segundo que te encontré sobre un pequeño bote azul y amarillo, sonriéndole feliz a la vida rodeada de tus amigas. Tus cabellos amarillos, intensos como el sol de aquella mañana, resplandecientes como el vivo espíritu que a mis cortos 8 años aprendía lo que es estar enamorado.

Y entonces tejí todo un mundo ficticio que giraba alrededor de tu pequeña estatura, pero que contenía un sinfín de caminos en los que tú y yo terminábamos siempre juntos. No pensaba en otra cosa por aquellos días, debo reconocer. Pero mi mayor confesión es que esta locura me duró al menos seis años. ¡Seis años! Es que así eras tú, J. Tu belleza era simplemente indescriptible. Para mí, eras una diosa. Y por eso me sentí como un Dios cuando jugábamos a los ‘enamoraditos’, y tú y yo caminábamos abrazados. Emanabas un aire cálido que me sumergía en un mundo de ensueño.

Y por eso no me perdonaré jamás no haber comprendido esa señal en ese día nefasto que aparentó ser como cualquier otro, pero que años después, de un momento a otro, como si se iluminara un foquito de luz en mi cabeza, cobró total sentido. Porque yo entendí: “¿Sabías que me parece simpático?”. Y respondí: “¡Y eso quién no lo sabe!”. Y tu rostro con esa expresión de confusión y desilusión me lo diría todo, años después. AÑOS.

Y es que tú dijiste esto: “¿Sabías que me pareceS simpático?”. Y a mi sólo me restó quedarme con la imagen de ese momento: una mañana sanbartolina, tú y tu pequeño, esbelto y desarrollado cuerpo, tus aproximadamente 15 años en ese entonces, tus dos abultados monumentos a la belleza femenina que tan loco me traían, tu piel desnuda apenas vestida por un bikini azul, tus ojos también azules y tan penetrantes, la huella de tu ser en un amor que no fue y que nunca será.

Cómo olvidarte, J.


2. V: el novato

Irónico pensar que tú eras (y eres) tres años menor que yo, pero que a quien cachorrearon fue a mí. En aquel momento pensaba que tenía que estar con alguien, y tú sentías que necesitabas a alguien más en tu lista. Ahí, poco experimentados besadores, sellamos el pacto con un intercambio prolongado de lenguas. Luego nos daríamos cuenta de que la alianza sólo consistía en eso. Y digo que me cachorreaste porque al poco tiempo ya te veías con otro. Y aunque terminé contigo sin que esto estuviera claro y te dije que no íbamos a ser amigos, la verdad es que nunca me importó mucho. Ahora comprendo que alguien tenía que ser, y fuiste tú.


3. K: la acompañante que se confesó muy tarde

Increíble que hayan pasado más de siete años. Tú eres la que puedes dar fe de que no fui tan cachorro. Si ella tuvo un ‘x’, yo tuve una ‘K’. Y la seguí teniendo por mucho tiempo, en distintas épocas. Fuiste y sé que siempre serás mi acompañante. Y es que siempre has sido mi amiga, por sobre todas las cosas.

Demasiado tarde confesaste tu amor por mí. Y fue demasiado tarde decirme que algún día te casarías conmigo. Igual, siempre serás mi amiga y mi acompañante. Y yo nunca descarto a nadie. Menos, con semejantes y largas piernas morenas y deliciosas. Rozar mis manos sobre esa piel es un ejercicio inagotable.

4. C: la maestra (o la que debió ser)

Lo sé, elegí muy mal. Lo sé cuando recuerdo esas noches conversando sobre las bancas y cuando me venías a visitar. Así fuera con K, porque de ahí nos quedábamos solos. Elegí mal porque preferí a V y debiste ser tú. Para ninguno de los dos fue muy significativo, pero te nombro mi maestra porque contigo aprendí que quien te atrae más no es la única razón ni la de más peso para decidirse por alguien.

Luego te casaste prematuramente y tienes un bello hijo producto de ese amor. Eres feliz.

Años después te arrancaría un par de besos sobre mi sillón, y hoy aún sueño con esos enormes y devorables senos. ¡Para qué te voy a mentir!

5. F: el segundo amor

Mi historia contigo es similar a la de J. El escenario fue distinto: aquella vez la playa, ahora una academia. Debería llamarte ‘la culpable’, ya que por culpa de tu belleza me fue imposible hacer otra cosa que no fuera pensar en ti. Por culpa de tus minifaldas escolares que desnudaban tus delicadas y apetecibles piernas, de tu carita de bebé que dibujaba una tierna y angelical sonrisa, de tu pequeñez y tus pelos ondulados, de tu mirada que se cruzaba con la mía.

Tú tuviste que saludarme, porque mi baba me impedía hacerlo a mí. Pero nunca me atreví a confesarte mi amor. Ni siquiera para invitarte a salir. Pero fueron 6 meses de los más bellos de mi vida. Simplemente mirándote y esperando cada segundo en el colegio para ir a la academia y morir con tu belleza. ¿Por donde andarás, chata? Aún te sigo buscando…

6. D: la primera

Debo confesar que me siento mal al decirlo, pero es la verdad: fuiste el comienzo de la debacle. No es tu culpa, lo sabes. Me vino la época y no pensaba bien. Te conocí de casualidad y nos frecuentamos cada vez más. Nuestra amistad (como me pasaría más veces en adelante) cambió de tono y entre beso y beso la cosa se nos fue de las manos. Perdón por haber seguido si no iba a formalizar. No sabía, aunque debí darme cuenta, de que tú sí estabas interesada en eso. Y ante tu confesión, mi huída. ‘La del avestruz’, esconde la cabeza y deja que baje la marea primero.

Ahora tienes un hijo y ya estás por terminar la carrera, y debo confesar que ahora ambos somos mucho mejor besadores. A las pruebas recientes nos remitimos.

7. F: la lección

Yo no esperaba que las cosas sucedieran tal y como pasaron. Y tú lo sabes muy bien, ahora. En ese momento, no había aprendido nada de la experiencia con D, y caí en algo parecido. La diferencia es que contigo sí quise, te quise y formalicé. Mi error fue no saber que realmente no estaba preparado. No era una inseguridad, era simplemente un mal momento. Luego de eso, decidí que no volvería a tener enamorada por un buen tiempo, cuando me sintiera más maduro y listo para meterme de lleno en una relación. Pero no me olvidé de ti, ni de tus besos. Y tú lo sabes, porque esos labios vuelven a tocarse con los míos y esta vez para mucho más que simples besos.

8. Y, K, A: la época

Pero la lección sólo se aplicaría para mujeres oficiales. De ahí no había cambiado nada. Y: el error de tu vida fue dejar que yo sea el primero; mi equivocación fue serlo sabiendo que yo te gustaba en serio. Típica experiencia mía: sigo y sigo y no mido el desenlace. Han pasado algunos años y, al parecer ahora, un buen whisky y ya no ser el primero enmendará mis culpas. K: Yo pensaba que lo nuestro era solo lo que sobre nuestras camas derrochábamos. Enterarme que querías más fue confuso, pero seguí ahí y nuevamente no medí las consecuencias. Un año más tarde, sobre las mismas sábanas nos perdonaríamos todo. A: contigo pudo haber pasado lo mismo, pero me frené a tiempo, o quizá tú lo hiciste, en aquella incursión sobre mi sofá. Hoy, a diferencia de con las otras, podemos ser amigos como si nada. Si te robé un pequeño beso la otra vez, lo siento, cosas del momento y de cuando hay cosas inconclusas.

9. Ch: el tercer amor

Me faltarían muchas líneas para escribirte algo. La historia es larga y complicada. Debo decir, antes que nada, que ya me sentía listo para iniciar una relación seria. Y justo allí la vida me estrelló contra la pared. Lo llamé Karma, y culpé a todo lo malo que hice en el pasado.

Pensar en ti es siempre sonreír. Nuestra experiencia es la muestra de que a veces el perdón es un acto perfecto. Todavía recuerdo nuestras noches infinitas conversando por la computadora. Contándonos nuestras vidas enteras y siempre viéndonos por la webcam. Siempre me pareciste tan linda. Por eso te apodé ‘linda’, y ya que eras tan necia, decidí re-apodarte ‘necia linda’.

Ese verano me enamoré perdidamente de ti. Abrazarte sobre tu sillón era estar en el cielo. Tu corazón: mi paraíso. Pero no lo logré, ¿lo recuerdas? Te odié después de lo que pasó, con toda mi alma, lo juro.

Pero el tiempo me hizo perdonar. Fueron seis meses sin hablar y de ahí no habrían más que roces, nuevas conversaciones infinitas y un ida y vuelta que siempre te caracterizó: si terminabas con él, me hablabas y hasta me llamabas; si estaban bien, me olvidabas. Y yo me presté al juego varias veces, ingenuo y aun algo enamorado.

Jamás dejarás de parecerme tan linda como siempre, esa es la verdad. Pero ahora me da gusto saber que estás enamorada y que podemos conversar, matarnos de la risa y ser amigos. Aun tengo todas las canciones que te compuse. A veces las toco y las canto con mi guitarra y recuerdo el sonido de tu risa, tu voz suave y delicada y de niña, tu rostro fino y delgado, tu cuerpo esbelto, tu sonrisa perfecta que alguna vez bauticé ‘sonrisa de postal’.

Siempre me perseguirá la pica de nunca haberte podido arrancar un beso.

10. Ma: la amiga que nunca pasó a mayores

Apareciste en el momento perfecto. Como si el destino hubiese sabido que necesitaría una muy buena amiga. Si no me fui más a la mierda por Ch, fue por ti. Nunca te lo dije, pero siempre te estaré agradecido por eso. Y es por eso que te tengo tanto cariño.

Y eres la ‘amiga que nunca pasó a mayores’, porque somos seres humanos y nos confundimos. Y fue un ping pong: cuando yo te gusté, a mi me gustaba Ch; y cuando tú me gustabas, a ti te gustaba E. Nunca pasó de abrazos y un beso que te robé en un cumpleaños. Y mejor así, porque tenerte como amiga es de lo mejor que me pudo haber pasado. Y aunque tengo una que otra mejor amiga también, te incluyo en esta lista porque tú eres una prueba de que entre hombre y mujer puede existir amistad, a pesar de la atracción, las confusiones y las hormonas.

11. Mi: el ingenuo

Meses atrás se titularía ‘el cuarto amor’. Hoy simplemente se llama ‘el ingenuo’. Y soy yo, el enamoradizo, el romántico empedernido que no mide sus sentimientos, que no le pone límite a su voluntad de entregarse al 100%. El típico chico que se ilusiona desmedidamente y se cree todo lo que la otra le dice. Ironía del destino pasar de ser frío y cagón, a ser romántico y el cagado. Difícil, muy difícil, volver a creer en ti. Y es que como dije en un post anterior, las palabras y las promesas pueden ser muy, pero muy relativas. Sobre todo esas que lanzas de manera tan gratuita ahora. Tú sabes que lo que dices que harás en un futuro lo más probable es que nunca pase.

Las cosas que hiciste después no merecen ni un solo comentario. Y como en esta vida todo tiene un final, lo que no acabó aquella vez terminará ahora. Y sólo diré esto: que Dios te coja confesada.

12. R, G, S (y otras ya mencionadas): el nuevo contexto

No son nuevas, pero aparecen en un contexto distinto. Uno en el que todos más maduros sabemos cómo son las cosas en realidad. No hay paltas de confusiones, los actos sin compromiso.


13. Para quien ose robarse este corazón

Espero que seas la última, la definitiva. Te quiero encontrar, pero no quiero apresurar las cosas. Llegarás cuando llegues y no te me escaparás. Es cierto, no me entregaré al 100% tan fácil. Espero que eso lo comprendas. Y que entiendas, también, que si aparento incredulidad ante las promesas y el futuro, no es por ti, es por la experiencia. Cada cosa a su momento y así avanzaremos mejor.



lunes, junio 16, 2008

Sólo tengo un deseo

*Si se te pudiese conceder un deseo, ¿cuál escogerías?Quiero que al menos por un día todo el mundo sea sincero consigo mismo y diga todo lo que tiene decir (antes de que sea demasiado tarde).
Quiero darle un abrazo a todos mis amigos y decirles cuánto los aprecio.
Quiero reunirme también con todos esos amigos que dejé de lado.
Quiero una juerga inolvidable.

Quiero leer una frase que me haga levitar y sentirme en otro planeta.
Quiero escribir y dejar mi vida impregnada sobre un papel.
Quiero ayudar para que el mundo sea mejor.

Quiero que nadie de mi familia se vaya nunca.
Quiero que mi perrita Kiara viva para siempre ("Tú eres LA ÚNICA que siempre permanece a mi lado", le he dicho hasta en dos ocasiones).
Quiero volver a tener tan buenas notas como el ciclo pasado.
Quiero terminar la universidad e irme del país a hacer un posgrado.
Quiero luego hacer mi vida en otra ciudad.
Quiero dormir un día entero.

Quiero no morir sin antes ver a la selección en un mundial de fútbol.
Quiero ver a mi Cristal campeón.
Quiero jugar un partidito de fútbol y sudar la camiseta.
Quiero gritar un gol hasta morir.

Quiero volver a tocar en una banda.
Quiero componer una canción que llene el alma y el corazón de mucha gente.
Quiero cantar una canción y sentir que soy dueño de todo el universo.

Quiero pedirle perdón a todas las mujeres a las cuales hice daño.
Quiero conocer a Angie Jibaja. A Kirsten Dunst. A Cameron Díaz.
Quiero un día entero poder andar desnudo por doquier.
Quiero darle un beso a todas esas chicas a a las cuales me provoca tanto darles un beso.
Quiero pasar un día entero con una sola persona (quiero, pero no debo).
Quiero tener el coraje para ir y hacerle el habla a esa mujer que tantas miradas me arranca.
Quiero hacer(le) el amor todos los días.
Quiero una chica que me quiera y me valore de verdad.

Quiero volverme a enamorar. Y, por favor, que esta sea la última. Y adiós adiós para siempre.


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viernes, mayo 30, 2008

Vuelve el martirio, se viene La Ola, y un pequeño cherry

Caso 1. Mañana vuelve el martirio de la bicolor.


Queramos o no, soñaremos y nos volveremos a estrellar contra la pared.
Es el equipo de todos, nos guste o no.

Y es que mañana estaremos, así todos lo nieguen, atentos frente al televisor, curiosos con unas chelas o cómodos sobre el sofá a la expectativa del Perú - España.

Soñaremos porque como hay gente nueva, esperamos que eso signifique resultados distintos. Es decir, ganar. Y si mañana ganamos, en realidad si al menos empatamos, diremos que la juventud nos llevará al mundial! y castigaremos a esos juergueros y a esos casi cuarentones que aun circulan por nuestro alicaído balompié nacional. Y si perdemos, diremos que no sudaron la camiseta, que los saquen a todos, que boten a Chemo, y claro, que convoquen de nuevo a Pizarro, Farfán, Mendoza y Acasiete. Nos olvidaremos de la juerga del Golf de los Inkas y hasta les invitaremos trago para que regresen a la selección!

Nuestro fútbol es una cosa de locos. Más te quiero, más te odio. Un día los alabamos, el siguiente los insultamos. Y viceversa. Menos mal eso no sucede con los dirigentes, a quienes odiamos y nada hará que sea lo contrario! Igual.. ¡Arriba Perú! ¡Por favor, arriba, que ya tan abajo en la tabla de posiciones no queremos estar más!


Caso 2. Le dicen La Ola. Cuando llega todos caen. Nadie se salva. Esta vez parece más un maretaso, un tsumani incontrolable.

Revisemos: R se quedó sin novia, E también. Rf pasó sin retorno por la guillotina; C tuvo el mismo destino. Ch confesó que lo dejaron; A no le quedó otra que confesar lo mismo. F cortó relación con esa chica; V al menos canceló el estar con quien fuera también uno de sus mejores amigos. Ad volvió a terminar con M, después de tantos años. P la ve venir, pero se aferra a la sobrevivencia. ¡Ah! me olvidaba de T y su fugaz relación que también se fue por el caño.


Esa es La Ola. Dicen que siempre llega así: en mancha. Y nosotros somos como palitroques que caen uno a uno, de la misma manera que cae derrotado el rey en una partida de ajedrez. Jaque mate. Game over.

Dicen, también, que este año La Ola ha sido más grande que otras veces. Es que dicen que el 2008 es un año de renovación. Perfecto. Solo tengo un pedido: espero que en esta metamorfosis esté incluida una mujer.

Caso 3. cherry es cherry.
Y Little Miss Cherry, mi ex cuña, haciendo caso también a este año de renovación, ha cumplido un gran sueño y ya está vendiendo ropa bajo sus propios diseños. Vaca y Chancho tienen un blog en el cual muestran su trabajo y aunque aun no han colgado los nuevos diseños, les puede servir para que se den una idea de esta fresca propuesta. Están haciendo un showroom este sábado 31 y domingo 01 de junio en la dirección que aparece en su último post. Así no puedan, no quieran, les de roche, o lean esto una vez que ya se pasó la fecha, anímense a escribirle a su blog y ponerse en contacto con ella para que se vistan así bien cool, fashion, in, click!

cherry es cherry, y ahí está su cherry para Little Miss Cherry.

Seguiremos reportando.

jueves, mayo 22, 2008

De mal en peor. mal, mal, mal



¿Te dejó tu novia? ¿Se fue con tu mejor amigo? ¿No puedes más con los celos? He aquí algunas situaciones malas, muy malas, malasas, peores y que colman nuestra paciencia y comprensión. Sea como fuere, es bueno saber que te puedes reir de ellas. Porque claro, no te preocupes, ¡podría ser mucho peor!

1. Ok, eres celoso. No hay problema. No es que no confíes en ella ni que seas inseguro, simplemente hay situaciones que te dan celos. Está bien.
Ahora, si tu enamorada sale un día con sus amigas y tú te mandas con un interrogatorio a lo cachaco para saber si hizo algo, eso está mal.
Si aparte de eso, le haces el mismo interrogatorio a sus amigas, MUY MAL.
Y si todavía coges su celular en busca de algún mensaje de texto o llamada que la delate, o chequeas día a día su facebook para ver si encuentra alguna foto o comentario comprometedor, o peor, fuiste caleta al lugar adonde ella fue para verificar si se estaba portando bien, NO HERMANO, ESTÁS FREGADO. Tú no eres celoso, eres ya PARANOICO. CÚRATE ESO. mal, mal, mal.

2. Durante tu relación con tu ex, siempre habían tipos merodeando. Mal.
Es más, hasta se 'confundió' con uno alguna vez. Muy mal.
Ahora que ya desde hace un tiempo no están, ella está saliendo con un tipo. Normal.
Pero, de pronto, te empieza a buscar nuevamente y comienzan a verse. ¿Bien?
Pero, espera. Ella sigue saliendo con otro. A él lo ven sus amigas y va a su casa. Contigo se ve a escondidas, con excusas, y no cuenta. ¿Ya te diste cuenta? ¿No? ¡Pasaste de un extremo a otro, hermano! ¡Ahora eres tú el otro, el tercero! Noooooo. Muy, muy mal.
¡¿Y encima ahora está con él?! ¡¿Y tú qué?! ¿Ahora eres el amante? ¡No seas malo! Mal, mal. mal, mal, mal.

3. Tu ex enamorada está en agarres con uno de tus mejores amigos. Mal.
Luego de un tiempo vuelves con ella. Yo creo que mal, pero en fín, estás enamorado.
Un año más tarde terminan definitivamente. Mal, mal. Una pena.
Pero eso no es todo. Al par de meses ella ya está saliendo con otro de tus mejores amigos. Mal. MUY MAL.
Y para ganarse la concha del milenio, ahora está con él, y tu mejor amigo espera que tú entiendas, ya que ella no estña con cualquiera, sino con él, un gran tipo de tu entera confianza. Nooooooooo!! Mal, mal. MUY MAL. DEMASIADO MAL.

*Estas son solo algunas de las situaciones que tenemos que ver en nuestra queridísima fauna mundial. De locos.

miércoles, mayo 14, 2008

tips (y otras ideas brillantes) para tener en cuenta en una relación



Aparte de todo lo jurado y sacramentado en una relación, hay ciertos tips que no siempre se mencionan. Quizá porque hacerlo explícito no se vería bien; quizá porque para algunos estos serían mas bien una suerte de "anti-pasos".


Lo cierto es que, les guste o no, en la vida no hay que ceder tanto. Y a veces lo aparentemente contraproducente puede resultar siendo todo lo contrario. Así que diré lo siguiente, a sabiendas de la posibilidad de no quedar como un buen ejemplo.

Tome nota.

1. Dale suspenso a tu relación.

Lo normal aburre. Y lo demasiado bueno tiende a hacerse muy normal, muy rutinario. No digo que seas malo: evidentemente uno siempre quiere una buena persona. Lo que digo es que rompas los esquemas de vez en cuando. Hazle saber que también tienes un lado oscuro, que no eres para nada perfecto. Muéstrate tal y como eres, y que te quiera así. Cedes, claro, pero no más de la cuenta. Todo tiene su límite. No dejes de pelearte si la circunstancia lo amerita. No perdones tan fácilmente. Que tenga muy en claro que no puede hacer lo que quiera y siempre te tendrá ahí. Esa clase de seguridad no es producente.

2. Chotéala.

Nunca debes hacer todo lo que ella quiera. Tampoco debes dejar que sea ella la que siempre elija. Tú también impones tus decisiones, y hasta tus caprichos. Claro, en partes iguales. Además, y sobre todas las cosas, tú eres independiente. Por tanto, también sales con tus amigos, y sólo entre hombres. También quieres pasar ratos solo, sea para lo que sea: ver tele, estar en el msn, tocar la guitarra, dormir, etc etc. O simplemente no te da la gana de salir de tu casa un día. Estás cansado, pues. Entonces, chotéala. Sin más ni menos. Que te dé tu espacio.

3. Si le da celos tus amigas, a ti sin cuidado.

Tus amigas son tus amigas, y distancia es la última palabra que debe existir entre tú y ellas. Así estés con enamorada, y así ella sea muy celosa. Si tienes la conciencia tranquila, entonces no deberías darle demasiada importancia a su paranoia. Que entienda que puede confiar en tí. Y de paso que también comprenda que no las vas a dejar de ver. Así le joda. Piña, pues. Tú también tienes tu vida, y tu gente. Mejor que las conozca, que se lleven bien. Así podrás salir también con ellas, y sin ella.

4. Nada dura para siempre.

Esta es la parte nostálgica. Es mejor creer que todo por algún motivo va a terminar, que andar por ahí de soñador jurando que existe el "para siempre". Es verdad, esta frase y otras parecidas se pueden soltar muy fácilmente en una relación. Tú, ser humano pensante, no las creas. Tómalo como un cumplido del momento. Pero ni pienses que será así. Tú, claro, evita en la medida posible lanzar frases como aquella de manera tan gratuita. Si te habla de nombre de sus hijitos, tú di: "sí, claro, ese nombre es perfecto", pero mejor dedícale esos minutos a pensar en el partido del fin de semana. Si te habla de matrimonio, tú piensa: "¡esto se lo tengo que contar a mis broders en la próxima chupeta!" (sólo para reirte un rato). Y si quiere un anillo, regálale uno de cinco lucas, y que se compre un diputado, un juez, un fiscal y un par de abogados. Pórque sí, pues. Los pies sobre la tierra. Aún así estés muy enamorado, cada cosa a su momento.

5. Guarda pan para mayo.

Este es el tip controversial. La gran mayoría no estará de acuerdo. Pero en este blog, las cosas como son. Este tip nunca se dice, cada quien se lo guarda, a veces inconscientemente. Va así: dado que nada dura para siempre, no vas a dejar de conocer a nadie que te pueda parecer interesante, y a quien, al pasar a la soltería, te encantaría conocer más a fondo. Lo sé, hay que digerirlo primero. No se trata de gilear con esa persona, tan solo de conocerla. De que sea una conocida, a la cual saludas y con quien hablas un toque. Hasta se puede hacer tu amiga, pero cuidado: si eres de esos que 'se confunden', mejor abstente. Si eres de los que puede separar las cosas, pues no hay ningún problema entonces.

Quizá lo entiendas mejor así. Imagina que estás con enamorada. Por ahí ves o te presentan o conoces a una chica que te parece interesante, o simplemente ves algo en ella que te llama la atención. Eres muy fiel, lo sé. Y por eso prefieres no acercarte, o alejarte, porque no quieres ninguna tentación o confusión. Meses después vuelves a estar soltero. En ese momento de soledad, en el que los choque-y-fuga no te llenan ni en lo más mínimo, te preguntas: ¡¿y dónde está esa chica?! Ahora que ya te gustaría acercarte, ella ya no está, o ahora resulta muchísimo más difícil una aproximación.

"¿Ya ves?", te dicen por ahí. "No guardaste pan para mayo".

Y tú suspiras.
Sabes que la próxima vez no volverás a cometer ese mismo error.

jueves, mayo 08, 2008

Angie, mi querida Angie


Perdóname por no haberte escrito antes, Angie. No pienses mal, eso no significa que no haya pensado en ti o que no haya estado al tanto de tus problemas. La verdad es que lo supe desde un principio y senti mucha pena por ti.

Te vi en portadas de diarios, en noticieros por televisión, en páginas de Internet, en el habla común y rutinaria. Todos hablaban de ti. Me dio pena escuchar que algunos dijeran "Bien hecho" o "Esa...". Tú sabes que yo no opino lo mismo. Aunque tampoco pienso todo lo contrario.

Es que, Angie, mi querida Angie, espero que en estos dos años en soledad que te esperan no estés mixionando en el patio frente a medio mundo, no hagas tan evidente tu consumo de marihuana y coca reggaetoneando en favor de estas sustancias. ¡No te pases de vueltas, mujer! No hagas escándolo con algún guardia que parezca chofer de mototaxi y que hable como charapa (tú me entiendes).

Yo te voy a seguir recordando como aquella muchacha que me deslumbró por completo cuando la vi por primera vez en "Mañana te cuento". Y es que esos tatuajes rebeldes y desafiantes me marcaron. Tú, así, achinadita como eres, con cara de mala pero sexy maleante. Te voy a extrañar, Angie. Dos años sin saber de ti serán un martirio. Espero que vuelvas siendo en tu mayor parte la misma, así de loca, pero madura. Sí, por favor, madura.

Tengo una última cosa que decirte, mi querida Angie. Nada de lo anterior borra la metida de pata que tuviste en esa discoteca. Esa chica no tenía ninguna culpa. Y me solidarizo con ella. Tú, mi estimada, tendrás que cumplir tu pena. Y yo también cumpliré la mía: no verte en las pantallas no será nada alentador.

Y así termino esta carta, querida mía. Una carta-confesión. Porque a pesar de todo me sigues pareciendo despampanante e increíblemente rica. Sí, rica. (Quienes lean esto podrán estar pensando lo peor de mi. No me importa, ¿quién no ha tenido un amor de esta naturaleza?). Y entonces te dejo para que reflexiones sobre tu vida en este largo stand by que te espera.

Una última confesión: Te amo, Angie. Te amé desde la primera vez que te vi, y te vi desnuda. Y aunque puedan haber chicas que se parezcan a ti, tú eres única e incomparable. Por eso te amo, y te amaré siempre, sin condiciones.

Hoy te declaro la única chica capaz de ser amada toda una existencia.

PD: A ti también te quiero, Tula. Y no solo por tu belleza latina y morocha, y por tu digno y ejemplar camino al éxito, sino también porque serás madre y el padre es Javier Carmona. Y él es el ex de Gisella (aunque los papeles digan lo contrario). Y ella siempre me provocó tan solo repudio. Lo siento, soy sincero. Y así es la cosa. Te quiero, Tula. Tú eres un mujerón. Un señorón. Y ella, simplemente la 'señito'. Te felicito, mujer (pero me quedo con Angie).

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jueves, mayo 01, 2008

El inevitable tercero


Es que en una relación siempre son tres. Siempre. No digo que en todo momento, sólo digo que al menos en alguna etapa, o en varias. A veces puede ser jodido, otras chévere, y también malaso. Claro, depende de en qué parte del triángulo estés.

Puedes estar en la cúspide. Tú tienes el control. Ponte: estás con una chica (la firme) pero también gileas, o te ves, o agarras con otra (la trampa, si es esto último). Si eres hombre, es así da fácil. Las cosas como son. Si eres mujer, hay una variante más: el chico que dices que es sólo tu amigo pero en algún momento 'te confundes'. Clásico.

Puedes estar en la base. En una esquina: el otro. Te metes en las relaciones de los demás. A veces eres una víctima (ella te buscó, no sabías que tenía enamorado, sabes pero si ella quiere pues quiere y qué culpa tienes tú); otras veces eres simplemente un pendejo (te gusta la chica y pues serruchas al otro, solo te atrae y no quieres estar con ella pero igual metes tu cuchara y al carajo su enamorado). En la otra esquina: el cachudo. Te la están haciendo linda y tú ni cuenta. ¿Te dice que sólo es su amigo? Nunca le creas. Si te enteraste que algo pasó, no vale la pena. Y si decidiste darle otra oportunidad, sólo le das esa.

Ahora, que siempre haya un tercero no significa que siempre haya una sacada de vuelta. Puede ser que sólo signifique una amistad que para alguno de los dos es incómoda o jodida. Llámese el ex que es amigo de la enamorada, el mejor amiga de ella, un broder que la llama y llama y tu enamorada no le da bola pero igual es una piedra en el zapato. Hay tantos de esos. Se presentan en tantas formas. Y a veces hasta terminan ganando. Eso sí es malaso.

Y no siemprelos terceros aparecen en una relación oficial. A veces hasta cuando simplemente se está "saliendo" con alguien. Una es: sales con una chica y de pronto aparece un tercero que te serrucha el piso y termina estando con ella (mal). Otra es: terminaste tu relación con tu pareja y aparece el nuevo gil, o el nuevo agarre, o el nuevo "chico con el que salgo", o peor aun, el nuevo enamorado. Si ya pasó su tiempo, a quién le importa. Si fue ahí no más, (malaso).

Y en esta escala del pendejo, la víctima, lo mal y lo malaso, hay una situación que ya escapa la regla: terminas con alguien, tu ex pareja ahora está saliendo con otro, ya está con él, y de pronto tú vuelves, o ella te busca, y ahora, sin darte cuenta, cuando menos lo pensabas, ¡estás ahí hermano! Te convertiste en el "tercero". Ya no eres el firme, ahora eres el bamba. Eres la trampa. ¡DOBLE MALASO!

jueves, abril 24, 2008

Juguemos a ser "amigos"


Lo se, chata: el día en que terminó contigo y te dijo para ser amigos, pensaste: "Tiene que estar bromeando". Pero no, lo decía en serio. En verdad creía que podías ser una persona cercana a él, que te podría contar sobre su próxima chica como si nada, y que cada vez que hablaran o se vieran existiría una especie de complicidad en las sonrisas o en la mirada, como diciendo: "Te quiero. Lo que tuvimos fue muy lindo, y ahora podemos ser solo amigos".

En alguna otra oportunidad lo pudiste hacer, ¿recuerdas? Terminaron porque ya se peleaban mucho, ya no se soportaban, y en el fondo ambos sabían que era lo mejor. Quedaron como amigos y perfecto. Ahora se hablan de vez en cuando, aunque solo uno llama, y cada vez menos. Se ven una a las quinientas y se cuentan sus cosas. Pero está bien, son "amigos". No patas, pero "al menos" amigos.

Y no has olvidado esa otra ocasión en la que tú y otro de tus ex simplemente se desenamoraron. Se les acabó el 'feeling' y entonces decidieron quedar como "amigos". Meses después, ya ni por msn se hablaban. Como dos desconocidos que alguna vez se conocieron.

Pero hoy es distinto, chata. Hoy no fue una decisión tomada por ambos. Ni siquiera una hecha por tí. Hoy simplemente te estrellaste contra la pared. Él te impuso una barrera que aun así ya la veías venir, no estabas para nada preparada. Pero aun así lo aceptaste y te sobrepusiste. Por eso te admiro, chata, porque al fin y al cabo fuiste más que tus problemas.

Pero no nos desviemos. Te escribo esto porque te apoyo y coincido contigo. Tú y él nunca fueron amigos antes de estar ni antes de empezar a salir. Lo de ustedes fueron siempre gileos y acercamientos, no fue nunca contarse sus problemas ni estar al costado del otro en sus alegrías. No eran amigos, ¿por qué lo serían ahora? Después de que te lo dijo, la palabra 'amigo' te sonó tan vaga, hasta banal. Te pareció una hipócrita excusa para no quedar mal entre ustedes. Fue un: "No quedemos mal. Hay que quedar como amigos". Qué vacío, ¿no? ¿Quién sería amigo de quién? ¿En verdad se contarían todas sus cosas, como lo hacen los verdaderos amigos?

Por eso no pudiste y no quisiste. Tu ya sabías cómo sería el desenlace: "amigos" sólo significaría una forma de ablandar la situación, una especie de trance menos radical hacia el olvido, y quizá para él una forma de no sentirse mal por haberte jodido la vida en ese momento, sólo eso. Porque poco a poco hablarían menos, casi nunca se verían, sólo conversarían por compromiso o por costumbre, y en un par de meses serían dos extraños más. Por eso te pareció absurdo, que no valía la pena: si al final sería así, ¿por qué mejor no ahorrarse ese estúpido trance?

Y entonces sólo queda una cosa por decir, chata. Lo último que me confesaste en esta ficticia conversación: no sólo no aceptarías que sean amigos, sino que al poco tiempo tampoco aceptarías tener algún contacto con esa persona. Y lo sentenciaste así: "No es digno de ser mi amigo". Otra forma de decir que no se merece tu amistad.

Te quiero, chata. Realmente te admiro.

*Como dijo Aristóteles: "Soy amigo de Platón, pero más amigo de la verdad".

jueves, abril 17, 2008

Todos vuelven a recordar lo que siempre supieron

Uno nunca deja de conocer a alguien. Nadie conoce a nadie al cien por ciento. No me refiero a que todos tengamos nuestros secretos, sino a que cuando alguien inicia una amistad conoce poco a esa persona; cuando empieza una relación, quizás más, pero muchas veces no lo suficiente. Es durante el trayecto que se sabe más de esa persona. Los actos dicen mucho más de uno que las palabras. Te pueden haber contado mucho de él (y deberías haber escuchado atentamente), él te puede haber dicho demasiado, pero los actos son los que terminan pesando.

Pero aún así no llegas a conocer del todo a esa persona. Quizá sólo estás mucho más cerca de hacerlo al cien por ciento cuando por A o B dejan de ser amigos o terminan su relación. Ahí te das cuenta cómo es en verdad según cómo se comporta. Lógico: uno no sabe cómo es la otra persona al final de una relación o amistad hasta que llega ese momento: cómo se comporte dirá mucho de ella. No es porque te deba algo, sino que frente a los problemas o la separación la gente saca a relucir su verdadero rostro. A veces es el mismo, aunque en su versión amarga, y eso es muy digno de respetar. Otras, lamentablemente, el rostro es uno distinto y dices: "Manya.. así eras en verdad". Te sientes webón porque no te habías dado cuenta, o porque simplemente no lo sabías. Pero como soy imparcial, diré que algunas veces uno sólo se comporta mal cuando llega el final, y no porque uno sea así, sino porque termina siendo un imbécil, sin querer.

Pero creo que es peor cuando al final te das cuenta de que habías olvidado cómo era esa persona. Es decir, sabías cómo era él, él mismo te lo había dicho cuando te contó toda su vida, pero no lo escuchaste en realidad. Lo tomaste como una simple anécdota, quizá pensaste que cambiaría. Pero la verdad es que simplemente no quisiste escuchar: sabías que era verdad, pero en ese momento ya era tu deseo que sólo existieran tú y él, y entonces sólo pensabas que cualquier cosa que haya hecho ya no tenía importancia, sólo guardaste lo bueno, y lo demás al tacho.

Hoy te das cuenta de que hacer eso fue un gran error. No es que te arrepientas (nunca te arrepientas de nada), es sólo que te sientes un poco estúpida por haberlo olvidado. Estabas enamorada, mamita, lo sé, y hasta puede ser una buena excusa, pero te jode. Ahora, sentada frente a la computadora, abres los ojos y dices: "Mierda, ¿cómo lo pude haber olvidado?". Y dices también: "Ya sabía que sería así. ¿Por qué esperaba algo de él?". Y es que sabías desde un inicio que él no es exactamente alguien que respete a una persona que lo quiso. Y es que él es de los que su soltería no significa "solo (o con amigos)", sino "me busco una nueva chica con la cual salir, así de rápido". Era un currículum plagado de nombres el que te dio cuando le preguntaste a cuántas había besado, o con cuántas había hecho cosas. ¿Acaso esperabas que se mantenga sin hacer eso por un tiempo, aunque sea pequeño, sabiendo que está nuevamente soltero, y que tú ya sabes lo que para él eso significa?

Quizá está un poco confuso lo que te quiero decir, mi buena amiga. Lo resumiré así: hoy te das cuenta de que esa persona sigue siendo la misma, no ha cambiado nada, y tú lo sabías, solo que lo olvidaste. No te sientas mal, no es tu culpa, son cosas que pasan, lamentablemente. Te sentirás un poco estúpida porque lo pusiste en un pedestal que ahora crees que no merecía, porque lo que veías en él era mas bien una idealización de lo que en realidad es. Es malazo darse cuenta de eso, lo sé. Pero mejor piensa esto: ¿acaso todo eso no significa que tú eres muchísimo mejor persona y que él no te merece? ¿No puedes vivir más tranquila así, pensando que no estás perdiendo a una gran persona, sino que esa GRAN persona la encontrarás más adelante, o quizá más rápido de lo que piensas? ¿No significa eso que vas a ser más feliz de lo que pensabas que eras?

Piénsalo, mi buena amiga. Tú vales muchísimo más que eso. Y recuerda: lo pudiste haber querido mucho, pero hasta las personas que parecen las mejores pueden terminar no valiendo la pena. "Tú eres mejor que eso", "no vale la pena", "no te estás perdiendo de nada". Te lo han dicho ellas, ¿necesitas algo más?

Let it go, darling. I know you're moving on, just don't stop. And never forget this: happiness is not such a complicated word, just make sure you don't look for it behind your steps, cause' there is nothing there for you.

jueves, abril 10, 2008

Las huellas en el olvido (o abriendo los ojos...)


También me gustan las nuevas etapas. Son como todo un horizonte por descubrir. No hay ningún límite. Todo puede ser interesante. Toda persona también. Surgen las nuevas experiencias. Surge todo un nuevo mundo. Y lo bueno de esta nuevo panorama es que sólo te hace mirar para adelante. Nunca para atrás.

Pero no es que lo pasado muera. De eso se trata "Las huellas del olvido": todas esas cosas que dejamos atrás por una u otra razón, y que hoy las vemos reunir y decimos: "¿En qué estaba pensando?".

Este es el punto en el que también podemos decir: "No me estoy perdiendo de nada".

Mabe, una buena amiga (aunque por cosas de la vida dejamos de conversar por mucho tiempo), me escribió luego de leer "El arte de olvidar", y me dijo algo que me ha abierto los ojos. En resumen es esto:

"Aceptarlo parte de aceptarse a uno mismo como una persona independiente y autosuficiente". Reveladora frase.

Y es que el mundo no se nos cae encima, en realidad. Sólo pensamos eso en el momento, porque le tenemos miedo a estar solos. O más exacto: porque tenemos miedo a no encontrar a otra persona por un buen tiempo. Pero ya lo dije antes, peces no faltan en el agua, solo hay que tener mirada de buzo, y una buena traquea para nadar en nuevas aguas.

"Luego de la tormenta viene la calma", dicen por ahí. Muy pesimista, creo yo. "Pasada la lluvia, sale el sol", mejor. Más ilustrativo. Algo trillado quizá, no me importa.

Entonces esas huellas cobran nuevamente su forma y dimensión (a veces, incluso, sobrepasan las expectativas). Te das cuenta de que dejaste muchas cosas atrás y que hoy las retomas y aun te siguen llenando. No te has perdido a tí mismo, y eso es lo único que importa a este punto. Es más, no sólo vas a recuperar a unas personas, sino que vas a ganar a otras. No es que necesites a alguien, recuérdalo, eres autosuficiente, pero siempre es bueno una nueva compañera.

*¿La ves? Siempre la andas buscando con la mirada. Sabes que es ella. No la pierdas de vista. ¿Te hace falta una ayudita, un empujoncito? ¿Alguien que te aplane un poco el camino? Quizá no lo necesitas. A veces, sólo te necesitas a tí mismo para lograr lo que quieres. Te basta contigo mismo. Say the magic words, my friend. Let the good lover material blow her mind. Just do it. You won't regret.

XOXO. Esta es mi nueva etapa.

miércoles, abril 02, 2008

El arte de olvidar




Cuántas veces hemos tratado de olvidar algo. Un error, un problema, un accidente o fallecimiento de algún ser querido. Una traición, una crisis emocional, un dolor, un trauma. Me atrevo a decir que nunca lo hemos olvidado. Y me atrevo aun más a decir que es imposible hacerlo.

Lo mismo sucede en el amor. Las personas, las ex parejas, a veces, son difíciles de olvidar. Con el tiempo, todo pasa (¿Pero cuánto tiempo?). Mas no se olvida.

Pero no soy pesimista. No es que estemos condenados a vivir con algo que no queremos. Así sea solo en nuestra mente.

La clave es esta: Dejarlo en el pasado.
No es fácil, es verdad. Pero sí posible.

La vida me ha enseñado estos pasos.

1. Desahogarse.
Si quieres llorar, llora. No es malo. No es signo de debilidad.
Tampoco estás perdiendo tu dignidad. Es mejor que guardárselo, porque de ahí tarde o temprano vas a explotar. Y ojo: desahogarse no significa despecharse (llámese meterse con otra persona bien rápido). El despecho no es una cura. No te sentirás mejor así. Mejor desahógate como siempre lo haces: toca música, escribe, llora, dale puñetazos a la pared, qué se yo, pero desahógate de una buena vez.

2. Aceptarlo.
Es un paso básico y fundamental. Sin esto es imposible seguir adelante.
Acepta que ya no estás con ella. Así cueste. Hay que pisar tierra. Hay que darnos cuenta de en dónde estamos parados.

3. No tener esperanzas.
Si has intentado que esa persona cambie de opinión y no lo has logrado, deja de insistir. No es bueno. Dale su espacio. Aunque te joda, respeta su decisión. Y entonces, no pienses en que después de un tiempo las cosas volverán a ser como antes. No. Piensa todo lo contrario: convéncete a ti mismo de que ya fue. No tengas esperanzas. Intenta seguir con tu vida, con todo lo que hacías antes cuando estabas soltero. Te darás cuenta de que dejaste de lado muchas cosas y a muchas personas.

4. Alejarte.
Aquí la cosa ya se pone más difícil. Hay que tener determinación. Y hay que saber cuándo hacerlo. En mi opinión, debería ser apenas realizado el tercer paso. Implica: no buscarla, no llamarla, ni mandarle mensajes de texto ni correos electrónicos. Si la ves, claro, la saludas, no te haces el loco. Hasta puedes conversar un rato con ella. Pero sobre cualquier otra cosa. Y por encima de todo, esto: no dejes de ir a ningún lugar solo porque te la puedas encontrar. Sigue haciendo tu vida normal. Si te la encuentras, no huyas. Sigue haciendo lo que ibas hacer. Tú tienes el control de la situación.

5. Que no te importe.
Esto es aún más difícil. Involucra que la vida de esa otra persona te puede tener sin cuidado. Si quiere seguir su vida, pues que lo haga. Si tu vida no le importa mucho a esa otra persona, ¿por qué a ti te habría de importar la suya? Esa es LA pregunta que te debes hacer. Aunque claro, yo lo sé, uno siempre espera un mínimo de respeto por parte de la otra persona, aunque sea por un tiempo después de terminar. No hablo de seis meses, ni siquiera de tres. Pero al menos uno, ¿no? Si ya está haciendo de las suyas después de sólo tres semanas (si crees que no lo se, estás muy equivocada), entonces es obvio que te va a importar, así no quieras. Pero nuevamente volvemos a la pregunta. Si hace eso es porque tú no le importas. ENTONCES, Si tu vida no le importa mucho a esa otra persona, ¿por qué a ti te habría de importar la suya? Se lo puedes decir, hasta deberías hacérselo saber, directa o indirectamente: a nadie le gusta que lo agarren de huevón. Pero dicho eso, que ya no te importe. Y, por favor: deja de entrar a su facebook o hi5 todos los días tratando de sacar más conclusiones de las que ya tienes: tú la conoces, tus indicios y sospechas son suficientes para darte cuenta de que no vale la pena. Tú también vive tu vida. Eso lleva al siguiente paso.

6. Seguir con tu vida.
Esto uno debe intentarlo desde el principio, pero es muy difícil. Yo considero, como lo dije más arriba, que puede empezar cuando uno se atreve a perder las esperanzas. Es decir, si ya no hay esperanzas, o al menos están muy bien reprimidas, entonces uno debe intentar seguir con su vida. Hacer todo lo que uno hacía antes o quiere hacer ahora. Uno está libre. LIBRE, una palabra tan atractiva, pero también peligrosa. Libertad no significa libertinaje. Cuidado: chupar todos los días cual desquiciado, drogarse, hacer huevada y media, eso no es libertad. Agarrarse a cualquier tipo, estar en agarres con el primero que nos parezca que es con el que puede ser, tampoco es seguir con tu vida. Eso es no encarar el problema, refugiarse en lo primero que te llega (así sea lo primero bueno). ¿Por qué te vas a meter en otra historia cuando ni has terminado del todo la anterior? Está bien, conoce otras personas. Pero no hay necesidad de apresurarse. No te vas a quedar solo si tienes un poco de paciencia.

7. Perdonar. No guardar rencores.
Va ligado al paso anterior. Cuando le guardas un rencor muy fuerte a alguien, es difícil seguir con tu vida. Te quedas atado a esa persona. Tienes que perdonar. Tienes que. Ahora, perdonar no significa ser amigo de esa persona (aunque también puede ser). Perdonar significa comprender que lamentablemente, en esta vida, todos somos seres humanos, y todos cometemos errores. Tristemente, a veces nos toca ser el blanco de esos deslices. Aunque no lo creas, la gente puede hacer estupideces sin querer realmente hacerlas. La gente puede hacer mucho daño, sin querer hacerlo. Yo he sido promotor y víctima de esto, en distintas relaciones. Ya no te preguntes por qué. A este punto está de más. La mayoría de porqués nunca tienen respuesta, o no tienen la que tú quisieras escuchar. A veces, uno simplemente pierde el enamoramiento (sin ninguna razón más que haber sentido un amor que no era tan fuerte como se pensaba). Perdona, te sentirás mejor. Claro, tampoco la perdones tan fácilmente (no vaya a creer que puede hacer lo que le da la gana y siempre obtendrá un perdón). No estás obligado a hacérselo saber, pero cuando se crucen se dará cuenta, y sabrá que estás bien, que puedes estarlo sin esa persona, y hasta que estás mejor así, quizá. Podrás seguir con tu vida de esta manera. Podrás iniciar otra relación más tranquilo, sin ninguna atadura. Hay muchos peces en el agua, hermano. Todo pasa.

*Y entonces, sólo así podremos decir que hemos 'olvidado' a alguien, aunque en realidad lo que hemos hecho es 'dejarlo en el pasado'.

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